Técnicas de negociación para emprendedores

Emprender no sólo se trata de poner un negocio y ya, muchas veces tendrás que recurrir a inversionista o hacer algún tipo de negociaciones con otra empresa. Si lo que quieres es salir bien parado y llegar a un buen acuerdo presta atención. Estas son algunas estrategias que te pueden servir. Necesitas aprender a ponerte del otro lado de la mesa, pues no sólo se trata de lo que vas a conseguir tú. Es un delicado balance entre dar y recibir, así que debes hacer una oferta atractiva para el otro si quieres que te de algo a cambio.

Antes de ir a la cita, investiga un poco a los otros. Quiénes son, dónde está su negocio y, si puedes, habla con un exempleado para saber cuáles son sus fortalezas y debilidades. Así sabrás con quién te involucras y qué puedes esperar de su comportamiento. Debes hacer lo mismo si eres el inversor, pues sabrás si vale la pena comprar lo que venden. Al momento de la cita, asegúrate de estar al cien físicamente y de llegar temprano para no sentirte presionado. Entra positivo, con la mente despejada y en control de la situación.

Considera todos los detalles de la oferta inicial, pues a la larga son esos detalles los que te darán el plus. Checa el precio, trabajo propuesto, productos o servicios que incluyen tiempo de entrega, incentivos por buenos resultados, garantias, términos y condiciones. Si tu estas haciendo la oferta se objetivo y establece lo que quieres. Así la contraparte sabrá cómo serán las negociaciones futuras, si decide aceptar. Debes ser lo más neutral emocionalmente hablando y también deja tu ego. Necesitas pensar con claridad en situaciones estresantes y estar dispuesto a llegar a un acuerdo. Mostrar un poco de apatía te ayudará a ser neutral y a involucrarte lo suficiente, sin llegar al exceso.  

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Si estás nervioso o es una negociación muy importante, haz un ejercicio de posibles escenarios. Pídele a un amigo o colega que sea la contraparte y te cuestione todo lo que se le ocurra. Así reducirás tu estrés y pensarás formas de refutar objeciones que no te habías planteado. Es importante que sepas cuáles son tus fortalezas y debilidades, así sabrás cuál será el trato ideal. Pues no aceptarás ni menos ni más de lo que puedes manejar. Escucha de manera activa lo que el otro lado está diciendo y pidiendo. Sabrás qué cosas lo hacen dudar y también podrás exponer tus prioridades.

Por último, debes entrar sabiendo que estás dispuesto a irte con las manos vacías. Esto no significa que perdiste, es más bien tener la oportunidad de encontrar una oferta mejor. Por otro lado, si todo va bien y ha llegado el momento de cerrar, haz una oferta final. Ya sabes que quieres y que buscan los otros, así que busca crear una trato que deje satisfechos a los dos.

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