¿Qué tan bueno eres para asumir riesgos?

Cuando eres emprendedor o empresario la osadía forma parte de tu día a día. Lo sabes muy bien: tienes que tomar decisiones trascendentes en tiempo récord y un error podría acercarte a terreno peligroso. Lo importante en estos casos es saber cuándo y cómo asumir riesgos. Aquí te dejo una serie de tips que te ayudarán con ello:

No eres una isla

Más allá de lo cómodo que te sientas tomando riesgos, no te dejes llevar únicamente por el impulso. Recuerda que tus decisiones siempre afectan de alguna forma a  tus compañeros, empleados y hasta a tu familia. Ted Bilich, fundador y CEO de Risk Alternatives,  sostiene que “nadie es una isla”, así que ten en cuenta  cuánto te costaría ese riesgo a ti y a tu familia.

Haz un inventario

Calcula un inventario de riesgos, solo así podrás visualizar los beneficios y peligros inherentes a la toma de decisión.  Bilich asegura que “si no sabe cuáles son tus riesgos actuales, no tienes una base significativa para decidir tu capacidad de riesgo adicional”.

Ten en cuenta el consejo

Considera lo que tu equipo tiene que decir, recuerda que ellos pueden estar observando riesgos que tú no. Si tienes una red de soporte sólida, es más fácil asumir riesgos porque puede ejecutarlos con una visión mucho más amplia del panorama y con todos recursos disponibles.

Recuerda que siempre hay un margen de sesgo

Hay quienes suelen ser muy pesimistas con sus elecciones, otros en cambio, son tan entusiastas que tientan a la suerte. Recuerda que tu percepción nunca será totalmente objetiva, por eso es mejor respaldar tu decisión con datos precisos. ¿Cuánto ganarías y cuánto perderías?

Si te quita paz, piénsalo

Hay decisiones que se tienen que hacer aún con miedo, de eso no hay duda, pero si hay algo que realmente te quita tu paz, detente. Es normal que tomar un riesgo te dé un poco de temor, pero de allí a que te quite el sueño y la paz, ¡cuidado!

Hazte estas preguntas para saber si realmente es un temor normal dadas las circunstancias o una señal de alerta:

  • ¿Qué es lo peor que podría pasar?
  • Si pasa lo peor, ¿podré lidiar con ello?
  • ¿Cuál es el potencial al alza?
  • ¿Qué pasa si no aprovecho esta oportunidad?
  • ¿Qué aprenderé de esta experiencia?

¡Sí, el que no arriesga no gana! Pero asegúrate que te arriesgarás por algo que realmente lo vale. Cuéntame, ¿eres muy arriesgado?

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

 

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