¿Qué necesita tu cliente y cómo sacarle del barro?

Un negocio exitoso es aquel que atiende las necesidades de su cliente.

Le ayuda a sacarle del barro cuando está hasta el cuello.

Si analizas a los grandes monstruos corporativos, cada uno ha respondido a una necesidad que tenían muchas personas.

Los empresarios requerían de computadoras que pudieran llevar en sus piernas.

Apple llegó.

Otro ejemplo, Mc Donald’s con una comida rápida y económica.

Pero ahora debes pensar en ti, cómo puedes copiar esa habilidad.

¿Qué necesidades puedes satisfacer de tus clientes?

¿Cómo los ayudas a ser, verse y sentirse mejor?

Lo primero es identificarlas.

¿Cuáles son las más comunes?

Déjame ubicarte

1. Necesidades funcionales de tu cliente

Son aquellas más prácticas o tangibles que tienen las personas.

Las que requieren para su día a día.

Estas pueden ser:

-Ahorrar tiempo

-Reducir costos

-Evitar conflictos

-Ganar dinero

-Arriesgar menos

– Variedad

-Calidad

-Organización

¿Tu idea de negocio va por allí?

Si no, no te preocupes, aún quedan algunas más.

Pero sería interesante que puedas darle un vuelta a tu marca.

Agrega acciones que ayuden a tus clientes en uno de esos aspectos.

2. Apela a las emociones

Tus compradores también sienten y es una de las grandes razones que les mueven a comprar.

Entonces úsalo a tu favor.

¿Tu cartera de servicios puede responder a algunas de éstas?

– Reducir la ansiedad

– Bienestar

– Valor terapéutico

– Reconocimiento

– Diversión y Entretenimiento

– Recompensa

Si la respuesta es sí, vas por buena camino.

3. Para cambiar su vida

Si quieres ir un poco más allá de vender, sabes que tienes una misión de vida diferente.

Brindar herramientas a otros para que también puedan cambiar sus propias vidas y servir de ejemplo, también es un servicio.

Tus actividades, estrategias y tácticas, tendrán que ir en la línea de:

-Motivación

-Autodidáctica

– Proveer esperanza

– Crear comunidad

-Conectar personas

-Impacto social

¿Te ubicas dentro de alguna de ellas?

¿Has pensado en eso?

Si tu respuesta es no, es momento de cambiar.

Porque antes de pensar en ti, debes pensar en tu futuro comprador.

Es tu trabajo adaptar tu gran idea y atender una o más de estas necesidades.

Al no hacerlo, quien necesita que lo saquen del barro eres tú.

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