¿Qué es eso de la inteligencia emocional y cómo puede convertirte en un MVP?

En el deporte el término MVP se utiliza para destacar al jugador con mejor rendimiento de una temporada.

En el mundo empresarial compañías como Microsoft usan las siglas para indicar a empleados reconocidos, accesibles y creíbles.

Esas personas con experiencia que comparten su conocimiento.

En español se traduce como el jugador más valioso y es un título codiciado por cualquier atleta.

Implica respeto, constancia y disciplina.

Pero no es un título fácil de ganar.

Requiere no solo dar lo mejor de ti, sino que ello sea suficiente para superar al resto.

Es un esfuerzo superior que debes hacer para desarrollar habilidades nuevas que te reten y desafíen cada día.

Descubrir nuevas herramientas en ti y en otros que te hagan una mejor persona.

Una de ellas que de seguro te hará un MVP, es la inteligencia emocional.

Aplicarla será clave para tener éxito en tu vida.

Ser emocionalmente inteligente te permite manejar mejor los conflictos y tener control de tus emociones ante situaciones adversas.

Qué hace un MVP con buena inteligencia emocional

Una persona que sea capaz de controlar sus emociones, tiene el mundo ganado.

Porque puede tomar mejores decisiones sin reprimir lo que siente, sino usándolo con sabiduría y discernimiento.

Algo así como ver las cartas antes de apostarlo todo, no será lo mismo que irte a ciegas.

Pero, es importante que este término no se confundan con la intelectualidad.

Tener un alto coeficiente intelectual no te garantiza nada.

El conocimiento y la lógica son impresionantes pero se necesita mucho más para conseguir tus objetivos.

Dominar tus emociones no es tarea sencilla, ni tampoco se logra de la noche a la mañana.

Requiere práctica, esfuerzo y hacerte consciente de que estás trabajando en ello.

¿Cuál crees que sea la mejor manera de practicar?

Con situaciones desafiantes que te generen una reacción.

Vas tarde al trabajo y el tráfico está pesado, tú eliges.

Usas esa realidad para aprender a dominar la ira que te ataca o te dejas llevar como el resto.

Son pequeñas cosas que marcan la diferencia. Puedes entrenar para ser un MVP todos los días de tu vida.

Busca siempre el aprendizaje en cada situación que aparezca.

Eso también es ser inteligente emocionalmente.

No te confundas y te conviertas en un optimista empedernido.

Se trata de ser productivo con lo que te ocurre.

Nada sirve centrarte en la tragedia y lo crítico

Pregúntate: ¿qué puedes sacar de cada situación para pasar a la siguiente página?.

Jamás olvides que este camino no se recorre solo.

Eres un ser social, estás rodeado de una familia, un equipo y compañeros de trabajo.

Todos ellos hacen posible que tu vida suceda, los necesitas.

Así que busca la armonía, crecer, ser más solidario y empático.

Unos días será más fácil que otros, pero siempre valdrá la pena lo que hagas por lo demás.

Cuando te des cuenta lo estarás haciendo por ti mismo.

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