¿Por qué te sigues equivocando?

¿Crees que te estás equivocando?.

Tal vez últimamente piensas mucho en lo que te pasa y en lo que no. Sientes que haces y haces pero nada te sale bien.

¿Consideras que tú éxito depende de tu esfuerzo?. ¿O estás convencido de que los ganadores están contados?.

Si crees lo segundo, lamento decirte que seguirás equivocado hasta que decidas cambiar tu mentalidad.

La culpa es de tu cerebro

La psicóloga Carol Dweck de la Universidad de Stanford, clasificó a las personas con dos tipos de mentalidades.

1. Mentalidad fija
2. Mentalidad de crecimiento

Te comento sus características para que te ubiques.

Las personas con mentalidad fija creen que es cuestión de genética, de haber nacido con ciertas habilidades para conseguir lo que deseas.

Para ser exitosos.

Mientras que con la mentalidad de crecimiento, el ser humano cree que puede aprender a ser.

Quien piensa así, considera cualquier reto o desafío como una oportunidad y no como amenaza.

Estoy seguro que eres mentalidad fija y ahorita te preguntas cómo hacer para tener una mentalidad de crecimiento.

Prueba con esto:

1. Deja de reforzar tu comportamiento por lo que eres. “Lo logré porque soy muy listo”.

2. Está siempre en constante aprendizaje, lo que sea y como sea.

3. Intenta cosas nuevas, sal de tu zona de confort.

Si solo confías en tus habilidades innatas, vas por mal camino.

“Yo hago las cosas a mi manera” es una declaración para el fracaso.

Necesitas cambiar tu manera de pensar para no dejar de equivocarte, porque eso sería imposible.

Sin embargo puedes trabajar en afrontar mejor tus errores.

La neurociencia demuestra que dependiendo de tu mentalidad, tu actividad neuronal será diferente.

Si es fija, pues nada ocurre, nada se mueve, nada se aprende ni se cuestiona.

Si piensas en crecimiento, tus neuronas empiezan a bailar y a iluminarse.

Buscan patrones, razones, causas o aprendizajes que puedas usar en un futuro.

Conoce el círculo vicioso de la equivocación

Si ante cualquier error solo buscas excusas, razones y justificaciones, estás mal otra vez.

Te metiste en el círculo vicioso de la mentalidad fija.

Aquella que no se mueve, no avanza y se queda en su zona de confort.

Es como un cerebro discapacitado, indispuesto a aprender y crecer.

¡Tienes que salir ya de ese círculo!. Revisa tu formación.

Valora el esfuerzo, la educación, más que las habilidades innatas.

No basta ser listo y lindo, hay que trabajar por lo que se desea.

Asume que tú cerebro es de arcilla y puedes moldearlo como quieras.

¡Eres capaz de crear las conexiones neuronales que desees!.

Sin limitaciones de edad, sexo, raza o condición.

Lo único que debes hacer es reflexionar un poco.

¿Qué tipo de mentalidad tienes?.

¿Evades los desafíos?, ¿no te gustan los cambios?.

Si es así, te toca trabajar un poco más con esa arcilla.

Comentarios de Facebook