¿Por qué la primera infancia es tan importante y las empresas deberían saberlo?

Hay evidencia de sobra que los primeros cinco años de una persona marcan en gran manera cómo podría desarrollar su vida en aspectos tan diversos como la salud mental, su condición física y hasta sus oportunidades laborales.  Y aunque ese pareciese ser un asunto de interés exclusivo de las familias, más que de las empresas, nada más alejado de la realidad que ello.

En realidad, el sector privado tiene su cuota de responsabilidad en el asunto y, antes que me digan que mi teoría está muy halada de los pelos, aquí les cuento el porqué:

Beneficios a largo plazo

  • Las empresas que implementan programas de cuidado infantil entre sus empleados, mejoraron la contratación y retención de su personal.
  • Las compañías que invierten en programas para los hijos de sus empleados registraron una mejora en el desempeño de su equipo de trabajo; se redujo el ausentismo, se incrementó la productividad y sus trabajadores mostraron mayor motivación y compromiso con la empresa.

Y si aún no me crees, quizás Unicef te pueda dar la palmadita en la espalda que necesitas para ponerle atención al tema y tomar medidas que puedan ayudar al desarrollo de una primera infancia saludable:

“Las empresas pueden desarrollar programas de capacitación y concientización para promover la importancia del desarrollo de la primera infancia, buenas prácticas de crianza y la eliminación de todas las formas de violencia contra los niños y niñas”, afirma la ONG, y aseguró que al hacerlo se garantizará el desarrollo de sociedades más saludables y con excelentes oportunidades económicas.

Este es el aporte que las empresas pueden hacer en el tema, según Unicef:

  • Permitir a futuros padres acompañar a sus parejas a las citas médicas prenatales.
  • Apoyar con licencias de paternidad remuneradas extendidas (por nacimiento o adopción), para fomentar mayor participación de los padres en la vida familiar.
  • Otorgar permisos a padres y madres para asistir a juntas escolares, citas médicas, consultas para control de la salud, o cualquier otro acontecimiento familiar que requiera la presencia paterna/materna.
  • Sensibilizar y capacitar a padres y madres sobre los temas claves del desarrollo infantil temprano como técnicas de estimulación temprana y practicas positivas de crianza sin violencia.

En pocas palabras, si miramos a largo plazo el desarrollo de nuestros países en el futuro dependerá de los que hoy son niños. Por ello, los chicos que crezcan en espacios donde sus padres tienen una participación activa en su crianza y educación serán, sin temor a equivocarme, adultos que se comerán al mundo e impulsarán las empresas que ya existen y las que están por existir.

¡Así que no ignores esto!

 

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

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