Peligro: cinco señales que indican que te estás convirtiendo en un micromanager

¡Pilas! Si eres de esos líderes que les gusta tener todo, absolutamente todo bajo tu control, terminarás asfixiando el potencial de tu equipo. Los micromanagers son aquellas personas que dirigen organizaciones con un control exhaustivo y ridículo de cada uno de los procesos. Aquí cinco señales de que te estás pasando a lado oscuro… (y alguno tips sobre cómo volver al buen camino).

  • Te molesta que tus empleados tomen decisiones sin consultarte. Aclaro: no se trata que los empleados deben hacer de todo sin rendirte cuentas o que tomen decisiones drásticas que puedan afectar la dinámica del trabajo sin consultarte, se trata de que ellos deban rendirte cuenta hasta del más mínimo detalle. No solo es extenuante, es improductivo.
  • Solo delegas tareas que consideras de muy bajo nivel y aun así te insistes en supervirsarlas.
  • Te empeñas en demostrar a tu equipo cómo se deben hacer las cosas una y otra vez.
  • Eres intolerante con los errores de tu equipo. No ves los errores como una oportunidad de aprendizaje, sino como la prueba que sentencia la ineptitud de los demás.
  • Todas tus conversaciones con el equipo terminan en un “debo hacerlo yo para que salga bien”.

Bien, te has dado cuenta que tienes una o más señales, pero ¿cómo hacer para volver al redil y ser un líder que realmente impulse a su equipo?

  • Define junto a tu equipo de trabajo cuáles son las prioridades a partir de los objetivos que se tengan en ese momento. Una vez establecidos, delega.
  • Deja que tus empleados definan el cómo, valida los avances y los resultados que se vayan obteniendo.
  • Apóyate del método SMART. Define junto a tu equipo objetivos específicos, medibles, alcanzables, realistas y asígnales un tiempo para lograrlos.
  • Cuando algo salga bien, reconócelo y prémialo.
  • Si se cometen errores, pregúntale a tu equipo qué se puede aprender de ello y cómo podríamos evitarlo más adelante.
  • Permite que tus colaboradores puedan sentirse responsables de las tareas que les asignas de estas formas se sentirán más comprometidos tanto con el proyecto en sí como con la empresa.
  • Pregúntales de forma periódica cómo les va con sus responsabilidades y si necesitan ayuda.

Sí, sé que no es una tarea muy sencilla si eres excesivamente controlador, pero te lo garantizo valdrá la pena. ¡Libérate!

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

 

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