El sencillo método que te ayudará si eres emprendedor y padre primerizo

Yo tengo tres hijos, así que no, no soy un padre primerizo. Aún sí pasó mucho tiempo entre el nacimiento de Dani, que ya es una joven, y el de Isabella, mi pequeña de un año. Así que créeme, después de tantos años, es como si viviese muchas cosas por primera vez.

Entonces, ¿cómo organizar tu tiempo para seguir emprendiendo y gerenciando tu empresa y aún así participar activamente en la crianza de esa pequeña personita? Planificando con anticipación tu día. 

El método de Ivy Lee, que tiene 100 años de respaldo, puede ser muy útil para ahorrar tiempo y energía y así disfrutarlo con tu familia.

 

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¿En qué consiste?

Todas las noches anota las seis cosas más importantes que deseas lograr al día siguiente. Enuméralas en orden y comienza siempre con la tarea más compleja a primera hora de la mañana. Importante: no pongas más de seis tareas por día, porque difícilmente las alcanzarás todas.

Es vital que te concentres en lograr tus seis tareas diarias. Cualquier asunto pendiente debe moverse a la lista del siguiente día.

¿Cómo me ayuda esto?

Sencillo: si planificas tu día la noche anterior, reduces todo el estrés y fatiga que produce el decidir entre la premura y afanes del día que va corriendo. Cuando empleas este método, te despiertas sabiendo exactamente con qué trabajarás todo el día en lugar de perder tiempo y energía valiosa en la incertidumbre del “ahora, ¿qué hago?”.

Este método es muy útil para los padres primerizos, ya que cada minuto que ahorras en el trabajo es un minuto extra de tiempo familiar cuando llegas a casa.

Además, con este método se elimina la fricción de comenzar. El mayor obstáculo para concretar una tarea es iniciar, pierdes demasiado tiempo decidiéndote. Con esta metodología te obligas a elegir cuál será tu primera tarea a completar la mañana siguiente, así que comenzar ya no será difícil.

Por último, el éxito de este sencillo método está en que te obliga a hacer una tarea a la vez. Algo que puede sonar descabellado para una sociedad que sobrevalora el multitask, por creer que el estar ocupado es igual a ser productivo. Sí, al solo dedicarte a seis objetivos podrás administrar tu tiempo entre menos tareas y ser más efectivo. 

Este método es tan sencillo que parece mentira, pero créeme, en su simpleza radica su éxito, no en vano tiene cien años de vigencia. Cuéntame, ¿te animarás a emplearlo?

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

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