Memética: el secreto para que un contenido sea viral

Cuando escuchas la palabra “meme” seguramente viene a tu mente alguna de las tantas imágenes graciosas que rondan por internet. Y sí, efectivamente eso es un “meme”, aunque el concepto original nació unos años antes para referirse a ideas, comportamientos o estilos que se extienden culturalmente entre personas. Una vez dicho esto, la memética sería la ciencia que estudia cómo una información se propaga entre comunidades y, en términos que nos compete, cómo un contenido se vuelve viral en Internet.

Aquí cinco principios básicos sobre la memética que te ayudarán a entender por qué un contenido se hace viral:

1.Estimula emociones

Un estudio realizado por Katherine Milkman y Jonah Berger, expertos en Big Data, sostienen que los contenidos con mayor probabilidad de hacerse virales son aquellos estimulan emociones y que tienden a provocar una reacción en los usuarios. Por ejemplo, el contenido que despierta ira, -una emoción intensa, pero efímera- tiende a ser rápidamente compartido a diferencia del que genera tristeza, que aunque no necesariamente es el más compartido si genera una reflexión mucho más profunda.

2. El humor: acierto seguro

Thales Teixeira, profesor de administración de empresas de Harvard Business School, sostiene que un elemento clave de los contenidos virales es el humor. No en vano el 90 % del contenido viral contiene guiños de humor. Eso sí, asegura que para usarlo en con fines publicitarios este debe ser dosificado con cierta estrategia. “Hay que construir montañas rusas emocionales. No debemos permitir que los espectadores se adapten. Tenemos que darles humor para luego quitárselo y así sucesivamente”.

3. Atención a los focos iniciales

Otro aspecto clave que influye en si un contenido se viralizará o no, es el momento en el que se lanza el contenido, qué tan pertinente es según el contexto social y qué tanto tarda un líder de opinión de tu área o rubro en compartirlo.

4. Un asunto matemático

Según el modelo Growth hacking, -un conjunto de técnicas de mercadotecnia que utilizan la creatividad, el pensamiento analítico y las métricas de una web y de redes sociales para vender sus productos y ganar exposición-  hay una fórmula para saber el potencial viral de un contenido, más allá si se trata de un meme, una entrada de un blog o cualquier otro tipo de publicación. La ecuación es esta:

K=i+c

Donde K es la potencial viralidad, i es el número de impactos que genera un usuario en terceras personas y c es el porcentaje de conversión de cada una de esas personas impactadas.

En otras palabras, si tenemos 10 usuarios que consumen nuestro contenido y lo comparten, cada uno de ellos logrará impactar a otros 10 usuarios. Luego un 10 % de los impactados consumirá el contenido y se replicará el ciclo.

A esto se le conoce como el  factor K = 1. Por cada consumidor, ganas uno adicional sin ningún esfuerzo y de forma cíclica. Si en vez de 1, el factor K es 2, el crecimiento sería exponencial.

Bajo esta teoría, la viralidad estaría asociada más a la capacidad del contenido de llegar a un segundo lector sin mayor esfuerzo, que a la cantidad de personas que compartan el contenido.

5. Contenidos espejos

Emily Falk, coautora de una investigación sobre la viralidad en Internet de la Escuela Annenberg de Comunicación de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.), afirma que “la gente lee o comparte contenidos que conectan con sus propias experiencias, con su sentido de quiénes son o quieren llegar a ser. Comparten cosas que pueden mejorar sus relaciones, hacerles parecer más listos o empáticos” . Es decir, si generas contenidos que hagan percibir al lector como alguien inteligente, con buen sentido del humor, cool, o que de alguna forma le otorgue una percepción positiva entre otros, hay muchas probabilidades más de que lo comparta.

Hacer contenidos virales es toda una ciencia, así que tómate el asunto con la seriedad requerida y empieza a estudiar todo lo necesario para generar información cada vez más eficaz. Cuéntame, ¿habías escuchado algo de la memética?

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

 

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