Los 10 errores más comunes de los conferencistas

Mucha gente me pregunta: “Jürgen, ¿cómo lo haces? “¿Cómo logras atrapar la atención de toda una audiencia?” Y quisiera decirte que hay una fórmula mágica, pero no la hay. Sí, yo tengo un esquema que me ha funcionado bastante bien, pero eso lo logré luego de años de práctica, de errores y de una constante preparación. Aquí te dejo una lista de los errores más comunes de los conferencistas y unos tips que te ayudarán a evitarlos:

1. Quedarse en blanco

Quedarse en blanco es, quizás, la peor pesadilla para un conferencista. Pero, ¿qué crees? Es bastante normal que suceda. El estrés hace que tu sistema nervioso entre en estado de alerta y esto inhibe el razonamiento creativo y afecta la parte de tu cerebro que te ayuda a verbalizar tus recuerdos. La buena noticia es que esto dura solo unos segundos. Lo importante es que lo tomes con naturalidad, recobres el ritmo y, en lo posible, evites que sea muy evidente el olvido.

Cuando suceda eso puedes hacer una pregunta al público para ganar tiempo o saltar a otro punto.

2. Proyectar inseguridad

Un factor clave para una conferencia exitosa es la seguridad que proyectes al momento de transmitir tu mensaje. Si divagas o dudas, proyectarás inseguridad. Y la mejor forma de ganar seguridad es preparar lo mejor posible tu conferencia. La inseguridad se vence con práctica. Se recomienda que por cada minuto que hables, hayas trabajado siete minutos.

3. Ausencia de historia

Tener datos que sustenten tu conferencia es muy importante, pero no lo es todo. Los datos en sí no te harán conectar emocionalmente con tu público, una buena historia sí.  Por eso la mejor forma de expresar esa información es ensamblarla en una historia intensa. La conferencia de Bryan Stevenson,  hasta el momento la más aplaudida de TED, es un buen ejemplo de este punto.

4. Falta o exceso de tiempo

Si hay algo que genera nervios y estrés es que te falte tiempo para completar toda tu conferencia o que te sobre tiempo al final de la presentación. Te recomiendo que ensayes y tomes registro de tus tiempos. A estos le sumas un 25 % o 50 % más, que eso es lo que tomará tu conferencia en realidad.

5. Leer más de cinco líneas

Puede que hayas escrito una presentación maravillosa, pero si te empeñas en leerla vas a parecer poco profesional. Causarás a tu audiencia la impresión de que están perdiendo el tiempo y lo mejor era buscar esa información por internet. Lo mejor es que prepares en unas tarjetas un esquema general que te ayude a mantener la estructura, que con solo un vistazo te recuerde los puntos que irás a desarrollar.

6. Ir muy rápido o muy lento

Si hablas muy rápido le quitarás impacto a tu mensaje. Mientras que si vas más lento transmitirás mayor confianza, seguridad y experiencia. Asimismo, si vas más lento le das oportunidad a tu público de que asimile tu idea y se conecte contigo. Eso sí, que hablar lento no sea sinónimo de hablar sin emoción y excesivamente pausado. La idea es llevar un ritmo fluido y natural.

7. Mala dicción

Tu dicción no debe ser perfecta, la mía no lo es. Lo importante es que tu audiencia te entienda.  La clave está en vocalizar con conciencia; mantener la abertura de la boca en cada vocal. Un buen ejercicio puede ser repetir trabalenguas, y recuerda que en ese caso más que la velocidad, lo importante es que cada palabra se entienda.

8. Hacerte el chistoso

Es usual que recomienden hacer un chiste para captar la atención del público. Y sí, esto es un gran recurso, pero siempre que se vea natural y no forzado. Si tu personalidad no se presta mucho, no sobreactúes.

9. Hablar sin emoción

Si el tema del que vas a hablar no te causa emoción, es mejor que replantees el mensaje. El entusiasmo es muy difícil de fingir. Si no es genuino se nota y no conectará ni enganchará a tu audiencia. No caigas en el error de repetir y repetir una conferencia si no tiene el propósito de enriquecerte. De hacerlo así,  solo tendrás un discurso desgastado y no potenciado por la práctica.

10. Problemas técnicos y distractores

Las fallas técnicas siempre pueden suceder; la computadora no prende, las luces fallan, el sonido no se escucha como debería. Por eso es importante llegar con tiempo suficiente para prever que todo está bien y evaluar también si hay elementos distractores, como una puerta que al abrirse suena mucho o un aire acondicionado defectuoso. Si llegas con un buen margen de tiempo puedes verificar todo ello y armar estrategias que te ayuden a disminuir estos elementos.

Importante: siempre lleva un duplicado de tu presentación y evita depender del internet.

Evita estos errores y practica todo lo que puedas. La práctica hace al maestro. No hay fórmulas mágicas solo entrenamiento y constancia.

¡Nos vemos en la cima, campeón/a!

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

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