La ciencia mostró cómo la felicidad y la toma de decisiones están vinculadas

Existe una brecha entre desear tener lo mejor y aceptar lo que parece ser lo suficientemente bueno. La psicología ha descubierto que existen dos tipos de personas cuando se trata de tomar decisiones. Puedes ser quien busca maximizar el beneficio de sus compras (maximizer) o quien sólo busca quedar satisfecho (satisficer).

El segundo grupo (satisficer) suele ser más feliz, según investigaciones de Swarthmore College. Las personas que enfocan su esfuerzo en elegir lo que les dé el mejor beneficio a largo plazo (maximizer) tienden a arrepentirse continuamente por sus elecciones.

“Si te esmeraste por obtener el mejor trabajo y de pronto tienes un mal día, no importa qué tan bueno sea tu empleo. Vas a pensar que seguramente afuera hay algo mejor”, señala Barry Schwartz, profesor en la Universidad de California en Berkeley.

Quienes buscan maximizar también son propensos a compararse con otros. Es la única manera de establecer un criterio sobre lo que es mejor. Y esto despierta envidia, lo cual activa una sensación de miseria frente a los demás.

Ahora, si te identificaste con este grupo, no todo está perdido. Puedes modificar tu forma de ver las cosas, aunque te tomará un poco de esfuerzo. Acá hay algunas formas de iniciar este cambio.

Sé práctico

Ser sabio es saber reconocer que la idea de tener lo mejor es absurda. Es un ideal platónico. Además, todos vivimos con límites. Lo que tú piensas que es lo mejor tal vez no está a tu alcance. En vez de enfocarte por conseguir lo mejor y frustrarte si no lo tienes, toma decisiones basándote en criterios prácticos.

Sé honesto. Puedes desear una casa enorme. Y está bien si es que eso es algo de verdad importante para ti. Pero podrías también considerar que esté cerca de tu lugar de trabajo o que tenga un espacio adecuado para tu mascota.

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Descubre qué es lo que te satisface

No se trata de transformarte en alguien totalmente nuevo para tomar decisiones. “Nadie busca maximizar todo el tiempo”, dice Schwartz. Puede que pases meses buscando cuál es el mejor auto, pero te sientas satisfecho comprando cualquier papel higiénico que esté en descuento.

La idea no es que aprendas una nueva habilidad. El objetivo es que utilices más esa capacidad de satisfacción que ya tienes.

Cambia tu marco de referencia

Ya hablé de la comparación. Sueles ponerte junto a quienes tienen más y algo mejor (según tus criterios). ¿Sabes cuál es la fuente más grande de este comportamiento? Las redes sociales. Claro, tus contactos muestran “lo mejor”. Sé consciente de esto. Aprende a contentarte con lo que es suficientemente bueno.

Delega

Podrías disminuir el tiempo que le dedicas a una decisión. Sólo tienes que convencerte de que las cosas no tienen que salir perfectas. Porque la perfección también es una ilusión. Lo que es perfecto para ti no necesariamente lo va a ser para otra persona.

Puedes delegar esas decisiones a alguien que posiblemente tenga más experiencia que tú en el tema. O pedirle consejo. Podría decirte qué decisión tomó él, con la que ahora se siente contento.

Asígnale un valor a tu tiempo

El tiempo es limitado. Mientras buscas elegir lo mejor, ya perdiste tiempo que pudiste haber pasado disfrutando de tu elección.

Anota todo lo que tienes que hacer en el día y en la semana, y asigna un límite de tiempo para atender cada tarea. Cuando se trata de tomar una decisión, establece cuánto tiempo vas a pasar buscando la respuesta. Y cíñete.

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