Guía de supervivencia para emprender en solitario

Los retos son grandes cuando te decides por emprender. Tu negocio va a prosperar en la medida que sepas dominarlos. Pero no te asustes. No es tan difícil como parece.

1.- Optimiza tu infraestructura

Trabajar desde casa te da muchísimas comodidades. Es una ventaja si eres auto disciplinado. Asigna un espacio dentro de tu casa desde donde realices las tareas relacionadas con tu negocio. Fuera de esa habitación o ese rincón, debes ser capaz de desconectarte de tu trabajo.

Tampoco se trata de que te quedes ahí todo el día. Si tienes la tentación de hacerlo porque hay mucho por terminar, te recomiendo que rentes una oficina en los lugares habilitados para coworking en tu ciudad. Son espacios amueblados y equipados con todos los servicios que necesites.

Ahora la tecnología nos ha dado el regalo de las oficinas ambulantes. Desde tu smartphone puedes gestionar todo. Y como nunca sales de casa sin él, puedes hacerlo desde donde estés. Aprovecha todas las apps y las herramientas que te facilitan el trabajo.

2.- Organiza tu tiempo

No puedes estar disponible para tu negocio las 24 horas del día. Simplemente no. Necesitas al menos diez horas para ti, para lo básico que es comer y dormir.

Rachida Justo, profesora de Creación de Empresas del IE Business School, lo dice así: “Cuando trabajas por cuenta propia tiendes a no ponerte horarios y más si trabajas desde tu propia casa. Esto al final conlleva un estrés y un agotamiento que inciden en la calidad de la labor que desarrollas”. Consejo: ponte un horario y respétalo.

Cuando acomodes tus compromisos y tareas en tu agenda, piensa que no es lo único. Separa tiempo para ti, para hacer ejercicio, para hacer tus pasatiempos. No todo es trabajo. Esto es un consejo para aumentar tu productividad.

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3.- Cuida a tus clientes

Lo ideal sería abrir tu negocio y que de golpe tuvieras miles de clientes. Pero a lo clientes los vas ganando poco a poco. La mejor estrategia es captar a un cliente que comience a hablar bien de ti. La recomendación de uno a uno es poderosísima.

Si ya captaste a un cliente, piensa qué valor exclusivo vas a aportarle. Algo que nadie más pueda darle. Y que él sienta que no va a encontrarlo en otro lugar. Descubre las expectativas con las que se acerca a ti y trabaja para satisfacerlas de acuerdo con la visión de tu negocio.

4.- Aprovecha las relaciones públicas

Trabaja en tu marketing personal. Esto quiere decir que te des a conocer. Hazte visible. Pero también es importante que consideres dónde. Considera plataformas o puntos estratégicos para atraer a tus clientes. Muestra de ti lo que va acorde con tu negocio.

Separa en tu agenda tiempo para salir. No todo lo vas a lograr a través de los anuncios publicitarios. Asiste a conferencias, ferias o congresos relacionados con lo que tú haces. Además de que te capacitas y conoces las propuestas de tu competencia, es una oportunidad de establecer contactos.

5.- Considera asociarte

Si llega a tus manos un proyecto demasiado grande, es mejor que compartas ingresos a que le falles a tus clientes por no poder tener listo lo que te encargaron. En estos casos, busca trabajar en conjunto con profesionales que te complementen.

Ten algunas precauciones. Es muy importante que los compromisos de cada parte queden por escrito en un acuerdo. Establece qué responsabilidades va a tener cada uno, cuál va a ser su aportación al proyecto y cómo se repartirán las ganancias.

No hay fórmulas mágicas para emprender y saltar al éxito. Pero para no morir en el intento, estos consejos pueden ser una excelente orientación.

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