Guía básica para saber cuánto cobrar y que te sientas bien con ello

Uno de las incertidumbres más comunes entre los emprendedores es saber cuánto cobrar por su producto y servicio. Interrogantes como ¿estoy cobrando muy caro? ¿realmente es el precio que vale mi servicio? son constantes cuando se empieza un emprendimiento. Acá te dejo una serie de claves que te pueden ayudar a establecer el valor de tus productos y servicios:

1.- Reconoce el valor de tu trabajo y su impacto 

Sea que vendas un servicio o un producto, en sí lo que vendes no es eso. Te explico: eres una guía o vehículo que llevará a una persona de un estado o condición a otra. Tú no vendes un servicio de comida o una asesoría de terapia, tú eres alguien que resuelve problemas, que transforma y aporta valor, que empodera a tus clientes.

Ahora bien, si sientes que hasta el momento tu producto o servicio no resuelve un problema o agrega un valor a tu cliente, es momento de reestructurar tu oferta y aprender a vender las cualidades de tu producto de una forma más efectiva.

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2.- Calcula bien el valor del tiempo invertido

Debes calcular esto basado no solo en el tiempo que inviertes al momento de ofrecer tu servicio o fabricar y vender un producto, también el tiempo que te ha tomado capacitarse y aprender a hacer tu trabajo, ¡eso vale!

Debes sentirte bien con lo que estás cobrando, tu mínimo debe cubrir gastos personales y los de operación de tu negocio, nunca menos que eso.

Recuerda también que poner tus precios baratos para tener más clientes no es un modelo rentable. Muchos clientes a bajo precio requieren muchas horas invertidas y menos energía para dedicarle al desarrollo tu negocio y de tu vida personal.

3.- Usa el rango de precios de tus sectores

Ten en consideración los precios del sector, pero no te guíes únicamente por ello. Ciertamente debes tener una referencia, pero cobrando menos que la competencia para que te le elijan por el precio no es lo más recomendable. Recuerda que si tu oferta cuenta con un valor extra o un método distinto que ayuda a conseguir resultados a tus clientes, no temas cobrar más.

Nunca debes permitir  que otros fijen tus tarifas, ni tu competencia, ni tus clientes. Poner un precio similar al de otro no siempre es buena idea, tú no sabes si en realidad la otra persona tiene prejuicios con el dinero y está cobrando muy bajo.

Antes de fijar el precio ten en cuenta también este punto:

3.1 Precios muy bajos dan la impresión de baja calidad

Uno de los errores más comunes entre los emprendedores es creer que al cobrar barato los elegirán más rápido, pero lo cierto es que unos precios muy bajos pueden relacionarte con inexperiencia y falta de confianza en tu trabajo o producto.

Ahora bien, si quieres cobrar lo justo, pero todavía te parece un precio alto practica esto:

Párate frente al espejo, mira la expresión de tu cara y hazlo hasta que luzcas totalmente confiado. Parece una pérdida de tiempo, pero no lo es, entre más seguro te sientas más probabilidades habrá de que cierres la venta.

¡Anímate a creer en tu trabajo y cobrar lo que realmente vale!

 

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