Ésta es la mejor forma de contestar preguntas a las que no tienes respuesta

No necesitas tener respuesta para todo. Son excelentes esas preguntas que te desafían y te empujan a investigar. Pero en vez de responder automáticamente “no sé”, aplica otras estrategias. Anett Grant, CEO de Executive Speaking, Inc., aconseja seguir éstas que te salvarán de aparentar incompetencia.

1.- Responde desde tu rango

Esto aplica en el trabajo. Puede que tengas gente a tu cargo y conozcas las tareas y responsabilidades de cada uno. Lo mismo sucede en un equipo. Pero eso no significa que vas a dominar a la perfección cada uno de los detalles.

Si te preguntan algo que se refiere a un área distinta a la tuya, no digas que vas a investigar y luego respondes, sólo para evadir el tema. En ese momento lo que los demás quieren son respuestas.

Lleva el tema hacia lo que conoces desde tu puesto. Siempre hazlo con la verdad. Tampoco inventes datos para salir del paso. Guía la discusión hacia lo que consideras que es el verdadero punto de interés de tu interlocutor.

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2.- Proyecta tu respuesta al futuro

Pueden preguntar tu opinión sobre un tema del que no habías pensado antes. Lo más fácil para no tartamudear es lanzar una respuesta sin pensar o decir algo de lo que después de arrepientas. ¡Detente! Piensa un momento y forma tu opinión con base en el futuro, no en el pasado.

Puedes intentar recordar algún ejemplo en el que puedas sustentar tu respuesta. Pero si no lo encuentras, no entres en pánico. Responde de forma hipotética.

Piensa, “Si en un futuro sucediera tal situación, respondería así.” No se trata de dar la respuesta perfecta, porque no existe tal. No necesitas tener una referencia para contestar de forma pertinente.

3.- Aprovecha las preguntas acerca de otros para compartir tus puntos de vista

Podrías preguntarte acerca de algo que no tiene nada que ver contigo. Tal vez sea acerca de alguien que ni siquiera es afín a tu área.

En vez decir que es algo en lo que ni siquiera habías pensado, puedes decir lo siguiente: “En vez de opinar acerca de aquella persona, puedo decirte cómo actuaría yo (o cómo he actuado) en una situación así”.

4.- Agradece por esas preguntas que no puedes contestar

Es imposible estar preparado para responder a cada pregunta que te formulen. De vez en cuando te van a hacer preguntas legítimas a las que no tienes una respuesta inmediata.

Sé honesto y aclara que vas a explorar más esa área. Tal vez no queden satisfechos con tu respuesta. Pero es mil veces mejor que responder “no lo sé” o desviar radicalmente el tema.

Si te comprometes a indagar más, demuestras que es un asunto que te importa y que estás valorando la seriedad de su pregunta.

El objetivo es no caer en pánico, y responder de forma analítica. Recuerda que las preguntas no siempre son sólo una solicitud de información. También son oportunidades para compartir tu pensamiento y mostrar liderazgo.

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