Esta cruda verdad le ayudó a ganar 9,5 millones a sus 28 años

Nathan Barry construyó un negocio de 9,5 millones de dólares a sus 28 años. ¿Cómo lo hizo? Escuchó a sus colaboradores, incluso cuando sus opiniones eran desgarradoras. El CEO de ConvertKit promovió en su empresa algo que él conoce como franqueza radical o retroalimentación directa, que básicamente consiste en sentarse dos veces al año a hablar con pequeños grupos de trabajadores para saber la cruda verdad de todo lo que piensan, ¡ de todo!

Parece algo sin relevancia, pero no es así, esta misma transparencia la llevan a cada uno de sus procesos, incluso aquellos que involucran a sus clientes. Barry está convencido que este valor es clave para el éxito de su empresa, la cual se encuentra en la lista las 5000 empresas de más rápido crecimiento en Estados Unidos, según Inc.

Aquí cuatro estrategias que utilizan en ConvertKit para experimentar una franqueza radical en todos los niveles:

Incentiva la retroalimentación

Alienta a tus trabajadores a solicitar la visión de sus compañeros sobre una labor que estén realizando. La idea es que el equipo pueda enriquecerse con la perspectiva del otro y de esta forma optimizar y hasta reorientar procesos existentes.

Elogia el rendimiento

La franqueza radical no es una licencia para decir cosas hirientes e irrespetuosas. Es una práctica para decir tanto aquello que se debe mejorar como aquello que se está haciendo muy bien. Aquí se toma con al misma seriedad el dar críticas constructivas como el elogiar el buen trabajo y comportamiento.

En privado

Una vez que el trabajador haya solicitado una reunión para dar sus impresiones y comentarios, es importante que se aparte un espacio para que puedan hacerlo en privado y cara a cara. Recuerda: los temas difíciles en privado, los elogios en público.

Detén la cadena

Si alguno de tus trabajadores te llama para ponerte una queja de otro, escúchalo y oriéntalo, pero ante todo anímale a hablarlo directamente con su compañero y no permitas que el malestar se siga extendiendo en conversaciones innecesarias. Solo intervén en casos que ya se hayan tratado directamente con los implicados y  aun así persista el conflicto.

Barry sostiene que demasiados empresarios están buscando el éxito durante la noche, cuando la respuesta puede estar entre sus empleados y lo único que deben hacer es escucharlos. Razonable, ¿no crees?

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

 

 

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