Aprende a cultivar tus ideas

Siempre tenemos buenas ideas, solo que se nos pierden en el camino porque no sabemos cómo darles forma o por dónde debemos comenzar a ejecutarlas.

Las estadísticas indican que el 90% de las pequeñas empresas pierden fuerza de acción antes de los 10 años. La mayoría de ellas se ven en la necesidad de cerrar sus puertas, por diferentes motivos, pero entre ellos se encuentra el hecho de que quienes una vez la soñaron, se quedan en el camino, porque sus ideas se agotan.

Ahí es donde debemos trabajar para marcar una diferencia, porque a fin de cuentas, lo que se debe tener presente es la necesidad de no quedarse a mitad de camino. Aprovecha la pasión que nace de las ganas, para encender en ti la llama del emprendimiento.

Qué necesitas para potenciar tus ideas

Lo primero que debes hacer es quererlas, las ideas son tuyas, nacieron de tu forma particular de ver la vida. Por esta razón tú serás el único responsable de llevarlas a buen puerto; pero esa buena idea, además entrega, requiere que seas capaz de esforzarte lo suficiente en procura de alcanzar los objetivos que surgen alrededor de ella.

Así que, preocúpate por:

  1. Emprender con un propósito.
  2. Tener los pies en la tierra, la perfección no existe, puedes equivocarte para volver a comenzar.
  3. Descansar cuando sea necesario y así seguir.
  4. Saber que si necesitas ayuda, debes ir a buscarla.
  5. Solo tú puedes hacer que las cosas ocurran, pierde el miedo al emprendimiento.

Aprende cómo formar tu entorno creativo

Sin duda alguna, la creatividad es el motor que le da fuerza a las ideas. Sin embargo, muchas veces esa libertad de la mente, que se necesita para convertirnos en seres creativos, requiere de cierto tipo de trabajo.

Por lo que preparar tu entorno para ello resulta de vital importancia, aplica estos consejos que te pueden ser de mucha ayuda.

  • Lee, la lectura es el principal potenciador del pensamiento.
  • Prepara tu espacio de trabajo con comodidades que se ajusten a tu personalidad.
  • Si se te da escuchar música mientras trabajas, hazlo. Si, por el contrario, necesitas silencio, trabaja para alcanzarlo, muchas veces el silencio es interior más que exterior, practica técnicas de relajación que contribuirán a lograr esa calma necesaria para seguir adelante.
  • Muchas veces necesitarás un descanso para recargar las pilas y mejorar las ideas, cuando lo requieras, tómalo.
  • De ser necesario, cambia tu entorno de trabajo. Sentarte en una cafetería o restaurant, puede ser de mucha utilidad.

Todas las ideas son buenas, lo importante es que seas capaz de determinar el camino que deben recorrer para darles forma. Si una vez no puedes hacerlo, inténtalo otra vez; con el paso del tiempo llegarán los buenos resultados.

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