Controla tu agenda y no ella a ti

No te estreses pensando que el tiempo no te alcanza. Pon atención a estos consejos y haz que tu día rinda.

1.- Planifica

Haz una lista de todas las cosas que tienes que hacer y asignales un tiempo. Toma en cuenta cuánto tiempo pasas en traslados y en posibles esperas. Haz un esfuerzo por cumplir los horarios pero no seas tan estricto, pues siempre saldrán imprevistos que hay que contemplar.

2.- Una agenda

No tengas dos o tres agendas. Es mejor tener una sola agenda donde anotes tus compromisos profesionales y personales. Pues así no perderás de vista nada y sólo cargarás con una agenda para todos lados. Si tienes que hacer una llamada, anota en tu agenda el número de teléfono para no perder tiempo buscándolo y deja espacios libres entre actividades para ajustar tiempos o hacer anotaciones extras.

3.- Escribe a lápiz

Pues así podrás localizar rápidamente tus tareas y no te perderás entre los tachones de citas canceladas.

4.- Tiempo para ti

Es importante tomar un descanso de vez en cuando, así que no olvides dejar un espacio en tu día para dedicarte a ti. Si alguien quiere agendar en ese momento diles que no estas disponible.

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5.- Establece plazos largos y cortos

Establece objetivos a largo plazo, a mediano plazo y termina con los de corto plazo. Es más eficaz dividir las grandes tareas en pequeñas acciones que se vayan sumando hasta completar todo. Ponerte cuatro o cinco tareas pequeñas te ayudará a asignar tiempos más exactos.

6.- Agrupa tareas

Pon juntas todas las tareas similares ya sea a una hora determinada o a cierto día. Esto agilizará tu trabajo, pues te concentraras en una cosa a la vez y no tendrás que volver a hacerlo después.

7.- Momento de mayor productividad

Averigua en qué momento del día eres más productivo y acomoda tus tareas prioritarias para esos momentos.

8.- De una en una

No intentes hacer más de una tarea a la vez. Compromete con una y terminala, así no tendrás que regresar a ella y sentir que es interminable. También cambiar de tarea en tarea significa perder tiempo concentrándose en cada una de ellas.

9.- No lo dejes para después

Comienza tu día haciendo las cosas que más te cuestan trabajo. Pues es mejor terminarlas pronto y pasar a la siguiente tarea. Te sentirás muy satisfecho contigo mismo cuando hayas terminado.

Por último, al empezar el día, revisa las actividades que realizaste el día anterior. Revisa si hubo algún cambio que debas incluir. Recuerda que una hora de planificación ahorra tres en ejecución. Cuando hagas tu lista de tareas recuerda que debes agrupar, reducir y simplificar. No olvides identificar las prioridades. Si surgen imprevistos a lo largo del día se positivo, intenta ver las ventajas que te traerá esa interrupción.

También trata de tener organizado tu escritorio. Ten en él sólo lo que vas a utilizar, todo lo demás guárdalo pero que sea localizable. Al final del día checa si has terminado todas tus tareas, agrega las que hiciste y no tenías anotadas y reflexiona por qué no pudiste terminar tareas. Esto te ayudará a ir mejorando tu productividad.

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