Conoce el método Kaizen: cómo ser más productivo

Kaizen es un término japonés que, dada su efectividad y fácil aplicación, se popularizó a nivel empresarial en todo el mundo.

Se trata de una filosofía basada en la mejora continua, trabajando en ella cada día hasta lograr la calidad total.

Pero tratando de utilizar la menor cantidad de recursos tecnológicos posibles.

Este método, llevado al individuo, requiere una disposición a la disciplina.

Así como también a dar pequeños pasos cada día que te ayuden a ser más productivo.

Este principio también indica que una serie de objetivos, pequeños y continuos, son mejores que uno grande o trascendental.

Porque a fin de cuentas quizás no puedas mantener algo tan fuerte en el tiempo, sobre todo si estás iniciando en el camino

Cómo funciona el método Kaizen

Al decidir utilizar este método, lo primero que debes tener en cuenta es cuál es tu cuota de responsabilidad en cada situación que atravieses.

Sin quedarte en lo superficial, la idea es indagar en cuanto a ello.

Preguntarte: por qué tuviste esa reacción, qué originó el comportamiento, cuál es la raíz del problema.

Tu norte debe ser llegar a ello y buscar solucionarlo.

Cada día puedes terminarlo con esa pregunta, si hubo un evento que consideres negativo cuál es tu cuota de responsabilidad.

Por el contrario, si todo ocurrió como esperabas, qué hubieras podido hacer para que este día fuese mejor.

Hacerlo con frecuencia, te llevará a una cultura de mejora continua general en tu vida.

Qué es ser más productivo

Ser más productivo es sentirte mejor contigo.

Para lograrlo, puedes seguir estos sencillos pasos basados en el método Kaizen.

Te ayudará a aumentar tu productividad.

1. Analiza tu objetivo

Identifica aquello que quieras conseguir y divídelo en la expresión más pequeña posible.

Pueden ser pasos, días, kilos, horas de práctica, todo dependerá de tu meta.

2. Crea un plan

Diseña un plan de acción que te permita conseguir tu objetivo final.

Llevando a tu agenda o libreta el paso a paso de cómo conseguirlo.

3. Ponte en acción

Ya con el objetivo claro y el camino para lograrlo, solo te queda hacerlo.

Sin excusas, sin posponer, empieza ya mismo y no te detengas.

4. Evalúa los resultados

¿Has visto algún beneficio en los cambios implementados?, entonces vas por buen camino.

Si notas que todo sigue igual, vuelve al paso 2 e inténtalo otra vez.

Este es un camino de mejora continua, así que deberás aplicar varias fórmulas hasta descubrir cuál de ellas te llevará a la calidad total.

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