Con estas expresiones parece que no tienes idea de lo que estás diciendo

El miedo a sonar muy autoritativo puede hacer que adornes tu mensaje y pierda claridad. Debes asegurarte de que tu receptor recibe la misma idea e intención del mensaje que tú quisiste darle.

Claridad no es sinónimo de insensibilidad. No cambies tus palabras sólo porque crees que son muy “directas”. Si te comunicas con tu equipo de trabajo con ambigüedades, olvídate de que entiendan tu idea.

El problema es que ellos también van a pensar que suavizar las palabras es la mejor forma de comunicarse. Y el único resultado van a ser unos malentendidos fenomenales.

Judith Humphrey, experta en comunicación en las empresas, aconseja evitar algunas expresiones. Así, sonarás convencido de lo que estás diciendo:

1.- “No estoy muy seguro, pero…”

Es válido estar inseguro de algo. Pero si inicias una oración así, cuando en realidad estás seguro de lo que vas a decir, sólo te resta credibilidad. ¿Por qué considerarías como cierto lo que alguien te dice si reconoce no tener seguridad de ello?

Lo mismo pasa con “En mi humilde opinión”, “Pienso que tal vez”, “Es una pregunta tonta, pero”. Esta modestia no va a ser de ayuda para que presentes una solución convincente. Si te encuentras discutiendo un tema complicado, todos van a agradecer ideas concretas.

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2.- “A mí como que me parece que…”

Hay dos opciones si dices esto: van a pensar que ocultas algo o que de verdad no tienes idea de lo que estás diciendo. Le quita a tu mensaje transparencia y fiabilidad.

Supón que un gerente de ventas le dice a su equipo: “Creo que me parece que deberíamos retomar el contacto con aquel cliente. ¿Qué opinan?”. No van a estar seguros de si es una orden con palabras suaves, una sugerencia, o si no está convencido y de verdad quiere recibir opiniones.

3.- “Quizás”, “En gran parte”, “Posiblemente”

Deja de crear incertidumbre en los demás. Su confianza en ti crece cuando tú muestras seguridad en lo que les ofreces.

Imagina que un empleado le dice a su supervisor, “El proyecto está completo en gran parte”. ¿Lo está o no lo está? Es preferible decir cuándo va a estar terminado por completo o puntualmente qué es lo que falta.

Ahora, un cliente escucha algo así: “Esto es básicamente un problema en el software. Posiblemente nosotros podamos arreglarlo pronto”. Generalidad tras generalidad. ¿Te das cuenta? El cliente no sabe si le vas a dar una solución o no.

4.- “Estaba pensando que…”/ “Quería señalar que…”

No hables en pasado. Da la impresión de que ya no estás tan convencido de lo que vas a decir. Iniciar en pasado resta atención al resto de las palabras.

Cuando tienes un pensamiento que consideras pertinente expresar, no crees confusión con preámbulos así. Tus receptores van a percibir indecisión en tu mensaje si aterrizas en el punto central después de las turbulencias de estas expresiones.

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