Cómo tus pensamientos negativos te oxidan la mente

Los pensamientos negativos son nocivos para tu vida.

Aunque no lo crees esa es una realidad.

¿Has escuchado el rechinar de una puerta cuando está oxidada?.

Suele ser molesto y, aunque la puerta funciona, sabes que algo que está mal.

Lo mismo ocurre con tu mente.

Cuando está llena de pensamientos negativos, a pesar de que aún cumple sus funciones básicas, hay algo que no está bien.

No trabaja como debería.

Te cuento más sobre el tema:

Algunos estudios neurológicos demuestran que cuando tienes un pensamiento negativo tu cerebro genera cortisona.

Esa es una hormona que se libera en situaciones de estrés.

Pero ¿qué pasa cuando la emergencia se convierte en lo ordinario y tu mente se acostumbra a estar en ese estado?.

A rechinar sin parar.

Las neuronas empiezan a explotar.

¡Literalmente! el cerebro se va destruyendo neurona a neurona.

En tono poético podría decirte que tu cerebro se está oxidando.

¿Te imaginas lo que implica un cerebro oxidado?.

Tiene un comportamiento totalmente errado.

Pero además, cuando se enfoca en lo negativo, en el cerebro se apagan las áreas de toma de decisiones.

Es decir, que al tener pensamientos negativos imposibilitas a tu mente.

Le impides que tome decisiones y acciones asertivas.

Todo esto hace que caigas en un círculo vicioso.

En este caso lo correcto sería evitar estos pensamientos negativos.

Pero esa parte de tu mente ya está tan oxidada que no lo puede hacer sola.

Simplemente no tiene la capacidad de tomar la decisión correcta.

¿Cómo fortalecer tu mente ante pensamientos negativos?

Siempre te hablo de esta respuesta pero es una realidad imposible de ocultar.

La solución la tienes tú.

Sólo tu puedes limpiar el óxido y echarle aceite a las bisagras.

¿Cómo lo haces?.

Poniendo toda tu voluntad en lograrlo y siguiendo estos pasos:

1. Toma consciencia de que estás en ese circulo vicioso y los pensamientos negativos dominan tu mente.

Por ello:

2. Dale descanso a tu cerebro, destina entre 10 y 20 minutos de tu día a no pensar.

Es más difícil de lo que crees, tendrás que practicar.

Pero lo puedes hacer así:

3. Haz ejercicios de respiración, envíale oxígeno a esas neuronas para fortalecerlas.

4. Empieza a entrenar, camina, inscríbete en yoga, ve al gym, o muévete un poco en casa.

Comienza con tu cuerpo pero no olvides tu mente:

5. Frena los pensamientos negativos y sustitúyelos por otros más productivos.

Recuerda que el poder lo tienes tú y la realidad sí puede ser aquello que sueñas.

Solo intenta ir por ella.

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