Cómo regresar al ruedo después de un gran fracaso

El fracaso parece tener una cara espeluznante, todos huyen de él.

Pero por mucho que corras, tarde o temprano te alcanza.

Bien sea porque lo que resistes persiste, o porque es inevitable.

El psicólogo y autor venezolano Carlos Saúl Rodríguez, invita a verlo de otra manera:

“El fracaso es el mejor disfraz de la oportunidad”.

Si miras atrás, los grandes logros en tu vida han llegado luego de caídas que superaste.

Saber sacar provecho de tus fallos es la clave del éxito.

Pero no es tarea fácil, debes trabajar duro para entrenarte en ella.

Solo que nunca lo haces. Siempre se te olvida.

Por el contrario abandonar y desistir es lo más común.

En estos casos, la alternativa es seguir adelante, aunque creas que no puedes hacerlo.

Cómo volver a intentarlo cuando el camino se ve tan complicado

Presta atención a estos consejos:

No te arrepientas de nada

Echarte la culpa por todo y sentirte miserable es lo más sencillo.

Pero esa actitud no te lleva a nada positivo.

Haber hecho algo, aunque haya sido un fracaso, siempre será mejor que nada.

No perdiste el tiempo. Ganaste habilidades, destrezas, fortaleza y sensibilidad.

Solo por mencionar algunas cosas positivas.

El fracaso es una oportunidad

Henry Ford decía que el fracaso:

“Es solo una oportunidad para empezar de nuevo de forma diferente”.

Te tocará intentarlo varias veces para encontrar la manera correcta de hacer lo que quieres.

Usa tu fuerza

Trae siempre a tu mente esa capacidad, sentimiento y empuje que te dió la fortaleza de sobreponerte de tus fracasos anteriores.

Cuando te divorciaste, esa mala decisión que te tocó afrontar, la pérdida de algún familiar.

Tu lograste buscar la solución y superar ese desafío.

Así que tienes la fuerza necesaria para salir adelante ante este y todos los fracasos que vendrán.

No pierdas tu alegría

Pero intentarlo no es suficiente, debes acompañarlo con tu mejor actitud.

Conservar el mismo entusiasmo con el que iniciaste marcará la diferencia.

Para ayudarte revisa siempre lo que has logrado, cuánto has avanzado y así saber qué tan cerca estás de tu meta.

Rendirse no es una opción

Cuando tienes tus objetivos claros, aunque caigas no abandonarás.

Probablemente estés muy cerca de lograrlo, no te detengas sigue avanzando.

“El fracaso es el condimento que da sabor al éxito”.

Comentó una vez Truman Capote.

Ya lo sabes, cada caída es solo un toque especial para tu banquete final.

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