Cómo atender a un cliente por primera vez

Nada le gana a una primera impresión, especialmente cuando de un nuevo cliente se trata.

El primer encuentro puede ser decisivo.

Marca la diferencia entre un “no” y un “felices para siempre”.

Entonces debes estar preparado para ello. Que no te tome de imprevisto.

Apuesta siempre por dar una buena impresión, es es tu primer objetivo.

¿Cómo lo logras?

Preparándote.

Aprende a enamorar a tu cliente

Siempre investiga acerca de tu prospecto.

Esa estrategia te llevará a conocer su situación actual y te permitirá hacer preguntas más relevantes para tu trabajo.

Cuando se vean, deja que hable y te cuente desde su punto de vista.

En estos días es fácil creer que podemos conseguir toda la información que buscamos.

Pero nada sustituirá jamás al contacto persona a persona.

Es mucho lo que puedes sacar de las palabras y expresiones del cliente.

Una búsqueda avanzada en la web no te puede decir lo que la persona quiere.

Cuáles son sus aspiraciones y objetivos.

Qué es lo que quiere lograr para que tú puedas ofrecer tus servicios de la manera adecuada.

Así le brindarás lo que él necesita y no lo que tú crees que quiera.

Controla tus emociones

Dependiendo del tamaño del cliente y de tu experiencia, es normal sentirse intimidado.

Las inseguridades y dudas acerca de tu trabajo surgen para entorpecer tu reunión.

Ten en cuenta que esa persona te ha contactado y desea conocer más de ti.

Considera que puedes ayudarla a resolver un problema y satisfacer una necesidad.

No importa cómo ha llegado hasta a ti, accedió a encontrarse contigo y eso es bastante.

Es más, pudiera ser que él esté más nervioso por verte.

Así que respira hondo y sigue adelante, el show debe continuar.

Preséntate

Algunos clientes prefieren conocer acerca de ti y lo que ofreces.

Tu experiencia previa, estudios y especialidades.

El mejor consejo es que lo hagas de manera breve y concreta.

Sin entrar en muchos detalles, lo ideal es que en pocas palabras tu cliente se anime a preguntar.

Una vez allí, tendrás el terreno ganado.

Sabrás qué le interesa y que tú puedes ayudarle.

Lleva un guión

Otra cosa importante es saber lo que vas a decir con anticipación.

Pero no tan estructurado como para ensayarlo y que sea algo mecánico.

Sino más bien un guión que te oriente a seguir una línea, sin olvidar nada importante.

A fin de cuentas, ser tu mismo y confiar en lo que eres es la mejor carta de presentación.

Comentarios de Facebook