Aprende cómo redefinir tu concepto de éxito

Si tuvieras que dibujar el éxito ¿cómo lo harías?. ¿Qué colores usarías?, ¿cuáles imágenes te gustaría pintar?.

¿Estaría tu lugar ideal de trabajo? o ¿cómo se vería la total libertad financiera?.

Hacer lo que quieras, cuando quieras sin que el dinero sea un problema. Por otro lado, tal vez te gustaría plasmar tu hogar soñado.

Así se ve el éxito para muchos, incluso para mí también se vio así por un tiempo.

Es normal creer que implica estar en la cima.

Miras la vida de otros pensando “eso es lo que quiero para mí”. Pierdes tu tiempo comparando tu vida con otras que no te pertenecen.

Empiezas una carrera perdida contra un ideal que nunca fue tuyo.

Convenciéndote de que solo serás feliz, si cumples con esos estándares.

¡Qué definición más errada del éxito!. ¡Es momento de despertar!

¿Cómo redefinir el éxito?

La vida es mucho más simple que todo eso que dibujas.

Para encontrar tu plenitud esa hoja hasta podría estar en blanco, siempre y cuando tú lo decidas.

Tu único trabajo es hacer lo mejor que puedas con aquello que se te ha dado.

Es sentirte cómodo con quién eres, lo que haces y lo que hiciste para lograrlo.

Sin remordimientos, ni pesares, con la satisfacción de haber dado el 100% de ti en cada oportunidad.

Sin fijarte en lo que otros han hecho con su talento, ni compararte con nadie.

El éxito también se trata de ser agradecido con cada situación que se te presente y con todas las herramientas que has aprendido para afrontarlas.

Significa también aceptar los desafíos como un aprendizaje y no como tragedias.

Quiere decir que te vas a convertir en quién debes ser y no en la copia barata de alguien más.

Cuando haces esto, la vida es menos una competencia y más un viaje.

Descubres a qué sabe la paz y la armonía.

Qué es el éxito

El éxito no solo se trata de lo que haces, se trata también de quién eres.

En quien te vas transformando como ser humano.

Al darte cuenta de eso, también liberas la presión de tener que hacer todo bien en los roles de tu vida.

Esa estúpida manía de buscar la perfección en cada acción.

Cuando dibujes el éxito, entonces no solo te concentres en las cosas que haces.

Recuerda también pintar lo que eres y cómo eres.

Alguien que siempre regala una sonrisa al vecino o que da los abrazos más calurosos.

Un objetivo poco común pero bastante difícil de conseguir. De eso se trata, de darle la vuelta a lo que creías que era el éxito.

Por experiencia te digo que lo demás vendrá por añadidura.

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