8 señales de que eres muy desorganizado y eso te llevará a la ruina

Ser desorganizado es un problema, aunque no lo creas.

A pesar de que todo parece ir bien en tu vida sientes como si algo faltara.

Una pieza en el rompecabezas que hace que todo se descuadre.

Probablemente eres tan desorganizado que ni siquiera te has dado cuenta cuál es el problema.

No te preocupes sentirte incómodo es el primer paso para encontrar la solución.

La desorganización no es sólo tener un desastre en el closet. Va más allá de eso.

Puede convertirse en un inconveniente, tan grave, que si no intentas solucionarlo, te llevará a la ruina.

Mejor atiéndelo.

Señales de que eres desorganizado

1. Saltas las tareas

Tienes una lista de cosas por hacer pero muchas de ellas las repites día a día.

Vas posponiendo y evitando cumplirlas, las reescribes en tu próxima lista.

¿Es esta tarea realmente necesaria o puedes eliminarla?

Si es importante hazla a primera hora del día, es la mejor estrategia.

La disciplina te dará más organización.

2. No tienes vida social

Una visita con tus amigos parece más difícil que correr un maratón.

Intenta incluir en tu agenda a tu familia y amigos también te hará bien.

3. Nunca terminas los pendientes

Tienes un montón de cosas por hacer en el día que parecen imposibles de lograr.

La verdad es que no sabes priorizar tus actividades y pierdes tiempo en lo que no lo necesita.

Divide mejor tu tiempo durante la semana y reparte las tareas de manera equitativa.

Te sentirás menos abrumado y más orgulloso de ti al terminar la jornada.

4. Confías demasiado en tu memoria

¿Cuántos cumpleaños y citas importantes has olvidado en lo que va de año?

La memoria falla, eres humano y te puedes olvidar.

Usa tu calendario, agenda y smartphone, para eso están, son herramientas disponibles para cuando más lo necesites.

5. Te cuesta iniciar nuevos proyectos

Tienes tantas grandes ideas pero nunca pareces tener el tiempo para arrancar.

Siempre trabajando por los sueños de otros.

¿Por qué no empiezas por algo pequeño que sea tuyo?

Inicia tratando de cambiar un hábito o arranca un proyecto personal.

Solo necesitas un pequeño empujón para lanzarte al agua y empezar a nadar.

6. No sabes en qué se te va el día

Cuando tu jornada está por acabar te das cuenta de que no has hecho nada.

Llevas todo el día frente a la PC o dando vueltas sin ser realmente productivo.

La mejor solución es fijarte una meta por día, al terminar vas con lo siguiente.

Escríbelo con resaltador frente a tu escritorio y luego táchalo al culminar.

Serás consciente de que por lo menos esa tarea importante sí la hiciste hoy.

7. Tus agendas están incompletas

Empiezas el año muy emocionado llenando todos los días con cosas por hacer.

Ya para julio todas las hojas comienzan a quedar en blanco.

Suele pasar porque no compras una agenda que se adapte a tus necesidades.

Quizás solo necesitas un libro de notas o un block con hojas en blanco y colores.

Ve cómo trabajas mejor y usa lo que necesitas no lo que funcione para otros.

8. Te comprometes con tareas que no puedes cumplir

Te llueven las ofertas y a todo dices que sí.

Pero cuando se acercan las fechas de entrega empiezas a sentirte abrumado.

La solución es pensar todo con cabeza fría.

No tomes decisiones de una vez, analiza, piensa, planifica y luego acciona.

Será más fácil viendo todo en perspectiva.

¿Te sentiste identificado?

¡Genial!

Ahora empieza a organizar tu vida.

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