8 malos hábitos que te alejan del éxito

¿Cuáles son los peores obstáculos para alcanzar una meta? Los que tú creas. Los hábitos pueden dar dos resultados: o te dan impulso o te destruyen; no hay más. Tanto el éxito en los negocios como en tu vida personal depende de cómo estás acostumbrado a hacer las cosas. Si eliminas de tu rutina estos 8 hábitos, verás cómo mejorarán tus resultados:

1.- Deja el multitasking

Tener muchas pestañas abiertas en la computadora o saltar de una ventana a otra es cada vez más fácil. El cerebro tarda en conectarse de nuevo cuando brincas de una tarea a otra. Estudios científicos en Stanford revelan que cuando divides tu atención en muchas cosas a la vez te es más difícil filtrar información, identificar la relevante y organizar tus ideas.

2.- Deja de limitarte al trazar metas

Te he dicho que los mejores empresarios son soñadores, y en grande. No te conformes con haber alcanzado lo que estableciste en la meta; busca más. Si te detienes una vez que ya se cumplió lo que soñaste, tú motivación se irá apagando. La satisfacción de haber superado la expectativa es el motor que te seguirá moviendo hacia arriba.

3.- No te atores en los detalles

Cada segundo vale. Parte de tu eficiencia está en la buena administración del tiempo. Si te obsesionas con detalles que nadie más que tú notará, vas a perder horas. Es una inversión inútil. Establece prioridades. Nos gustan las cosas bien hechas, pero pregúntate si eso a lo que le dedicas tiempo va a importar a largo plazo.

Más contenido de Jürgen Klarić ↓

 

4.- Deja de compararte

Si te la pasas pensando en quién hace las cosas mejor que tú, tu enfoque está perdido. Siempre va a haber alguien que parezca destacar más, pero clavarse en esa idea es sólo un distractor. Concéntrate en tus objetivos y en lo capaz que eres para alcanzarlos.

5.- Deja de ser únicamente tú

¿Te cuesta trabajo compartir las responsabilidades? Claro, te da miedo que los otros no hagan las cosas como tú sabes que deben hacerse. Pero no puedes realizar todo a la vez. Debes aprender a delegar y confiar en otros. Puedes supervisar y orientarlos. Debes entender que hay más de una manera de hacer las cosas y no significa que estén mal. Lo que buscas no es cansancio sino eficiencia.

6.- Olvídate de las excusas

No subestimes tu capacidad. Si te piden algo que no podrías hacer en ese momento, no te quedes ahí disculpándote. Busca una solución acorde con tus posibilidades. Si no esta vez, la siguiente que te lo pidan estarás listo para hacerlo. Sí, sé realista y reconoce tus limitaciones. Pero no inventes excusas que te convenzan de que no puedes.

7.- Olvídate de las quejas

Ya te he advertido del peligro de las personas tóxicas. Si te rodeas de personas que se quejan de que las cosas no salen como esperaban, lo más seguro es que te jalen con ellos. Te enrollas en el problema y pierdes de vista la solución. Ten una mirada optimista: tu ánimo y tu productividad se van a mantener en alto. Sé inteligente y mantén tu distancia de las relaciones difíciles.

8.- Olvídate de las listas de pendientes

A veces se va más el tiempo anotando lo que vas a hacer que haciéndolo. Usa una agenda en la que asignes horarios específicos para cada tarea. Es difícil que una lista de pendientes desaparezca cuando no tienes claro cuándo vas a atenderlos. Puedes ser flexible en el tiempo que dedicarás a cada uno. Acostúmbrate a posponer lo menos posible.

Haz de estos consejos una costumbre. Sus beneficios no van a tardar en aparecer. Eres el factor principal para obtener lo mejor de tu trabajo.

Comentarios de Facebook