7 cosas súper importantes que no te enseñaron en la universidad

Seguramente al salir de la universidad creías que ya tenías todos los conocimientos y habilidades que necesitabas.

Sentías que ibas a conseguir el trabajo ideal, con un jefe motivador y un equipo que te complementara.

¿Qué tan difícil se te hizo entender que en la realidad nada es como pensabas?.

Al entrar al campo laboral, puedes sentirte como en la jungla, hostil y salvaje.

Todos esperan que sepas cosas de las que nunca has escuchado hablar y eso a veces paraliza.

El miedo se convierte en un lugar común.

La universidad te prepara académicamente, te regala un método.

Pero existen habilidades que debes descubrir por tu cuenta.

Actitudes que te corresponde aprender y hacerlas tuyas.

Por ejemplo, estas 7 cosas de las que nunca te hablaron en el salón de clases.

1. Aprende a tomar las críticas como algo positivo

En clases estabas habituado a saber si hacías un buen trabajo según tus calificaciones, aprobabas o no.

Si tenías un profesor de los buenos, te daban la oportunidad de mejorar.

Y si tú eras de quienes deseaban crecer, esa oportunidad la usabas para cambiar.

En el trabajo todo es diferente.

Te tocará aprender a recibir las críticas de la mejor manera.

No todo es malo ni bueno, son oportunidades para crecer.

2. El trabajo ideal es fantasía

El trabajo que imaginas, incluso el más perfecto, tiene algo que no te gustará.

La vida implica sacrificios, no todo es emoción y pasión.

Existen rutinas, procesos, horarios que debes cumplir o reuniones a las que debes asistir.

Es mejor entenderlo temprano, te ahorrará frustraciones.

3. Después de la Universidad hay que seguir estudiando

El cerebro es un músculo y su entrenamiento es el aprendizaje.

Estudia siempre, descubre lo que te gusta, conoce a personas que te enseñen cosas nuevas.

Busca nuevos retos, si sientes que lo sabes todo cambia de entorno.

Aprovecha la oportunidad de aprender

4. Los horarios fijos por lo general son variables

El contrato dice que trabajarás entre 6 y 8 horas, pero la realidad es otra.

Tu jefe te llamará, quizás quieras adelantar trabajo un fin de semana.

Tal vez te manden a una convención en otra ciudad y tendrás que sacrificar tu descanso.

5. Un trabajo de calidad requiere tiempo y dinero

Si decides irte por la movida independiente, da el valor que tu oficio y formación merecen.

Un trabajo rápido y de baja calidad puede ser económico, pero no es lo que quieres como profesional.

No temas decir que no, por miedo a perder clientes, que te atemorice más ser mediocre.

6. Siempre deja tus condiciones y términos bien claros

Para eso están los contratos, la formalidad nunca está de más.

Que ambas partes sepan hasta dónde llegará tu trabajo.

Así evitarás desacuerdos más adelante.

Incluso si tienes alguna relación de amistad, dejar todo claro desde un principio te ayudará a conservarla.

7. Cuida tu capital relacional

Este quizá sea el aprendizaje más valioso que puedas tener a lo largo de tu vida.

No existe nada más importante, que tener las relaciones adecuadas en el momento preciso.

Te sacarán de apuros, te ayudarán a surgir, te brindarán su apoyo.

Te enseñarán a ayudar a otros y a pedir ayuda.

Este será tu mayor tesoro cuídalo como tal.

No seas tan duro contigo mismo y recuerda que tu título, no te hace profesional.

Para ello deberás enfrentar diversos retos, desafíos y situaciones que te ayudarán a construir tu mejor versión.

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