6 trucos para aumentar tu competitividad si emprendes solo

Puedes sentirte como un pez en medio de los tiburones. Calma, ya diste el primer gran paso al decidirte a emprender. Te aseguro que si aplicas estos seis consejos no vas a pasar desapercibido en el mercado.

1.- Opta por pequeñas mejoras y nichos

Lo que te pone por encima de tu competencia es el valor añadido que tú ofreces. Si ya existen productos y servicios como el tuyo, define cómo te vas a diferenciar y por qué va a ser mejor que te compren a ti. Ahí hay oportunidades enormes. Puede ser el precio, la calidad, la multifuncionalidad, la rapidez de entrega, etc. Ofrece una mejor versión que el resto.

Otra alternativa es la hiperespecialización. Aprovecha los nichos que no atienden las grandes empresas. Puedes dedicarte a atender exclusivamente a un sector al que ningún otro negocio presta atención. Cuanta más conocimiento del sector tengas, mejor. Conviértete en el único especialista al que van a tener que recurrir.

2.- Ofrece servicios y productos personalizados

Establece una oferta estándar y con base en ella adapta tu oferta a las necesidades concretas del cliente. El cliente no quiere sentir que al acercarse a ti va a recibir lo mismo que le darías a su competencia. Su confianza en ti aumenta al saber que tienes interés en él.

Lo mismo sucede cuando lo que vendes son productos. Lo personalizable atrae a los clientes. Pregúntate qué necesidades básicas suple tu producto y cuáles son las complementarias que le dan ese valor añadido. Puede ofrecerle al cliente varias para que elija entre ellas.

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3.- Basa tu argumento de venta en los beneficios que obtiene el cliente

No presentes tu producto hablando de sus ventajas, sino de las que obtiene quien lo compra. Puedes hablar de calidad y precio. Pero es más atractivo si destacas con creatividad los puntos que te hacen diferente. Preséntale a tu cliente ideas de lo que podrá mejorar en su vida o su negocio con tu producto.

4.- Cuídate de los clientes que quieren obtener más por el mismo precio

Este es un problema común cuando ofreces un servicio. Si al momento de contratar el servicio no queda por escrito el acuerdo, al final el cliente puede exigirte lo que quiera. No quiero decir que todos los clientes sean así.

Mi recomendación es que tomes precauciones y que dejes registrado desde el principio el servicio que vas a dar y el costo de cada tarea. Si te piden al final algo extra, tendrás una base sólida para argumentar que estás dispuesto a hacerlo, pero ya que no está dentro del contrato tendrá un costo añadido.

5.- Modula tus precios

No seas excesivamente caro ni demasiado barato. Establece tu política de precios de acuerdo con el nivel de diferenciación de tu producto o servicio. Estudia a la competencia: su calidad y su precio. Según como veas tu producto en comparación, colócate por arriba o por debajo de los otros, sin exagerar.

6.- Cuida tu reputación online y offline

Si un cliente tiene una pésima experiencia contigo, olvídate de que quiera volver a saber de ti. O peor aún, prepárate para que comience a hablar mal de tu negocio. Primero, cuida mucho el contacto que tus clientes tengan con tu negocio de manera física: cómo fueron atendidos, la presentación de tu local, etc.

Ahora, puedes darte a conocer en internet. Utiliza las redes sociales y la página oficial de tu empresa como herramientas de comunicación y marketing. Si tu negocio o tu trabajo personal en la categoría de tus productos ha tenido logros, permite que tus seguidores lo sepan.

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