6 secretos para mantener tu motivación en el trabajo

Mantenerte motivado día tras día en el trabajo que realizas puede ser dificilísimo. Sí es posible estar enfocado y tener motivación al mismo tiempo.

Todo lo que necesitas es entender qué es lo que despierta tu motivación. Sentir que estás haciendo lo mejor cada día de trabajo se logra encontrando un significado más grande de lo que haces.

Se trata de un círculo: realizas un trabajo que consideras significativo y esto te llena de motivación; con esa motivación tienes el deseo de hacerlo de nuevo.

Daniel Pink, escritor experto en negocios, aconseja una serie de pasos para mantener despierta esa motivación a lo largo de toda tu vida laboral.

Haz del progreso tu mejor aliado

Alcanzar progresos en tu negocio es un asunto de perspectiva. Tú sensación de motivación no responde a cuánto has logrado hacer. Se debe a cuánto sientes haber logrado.

Hay días que sientes un avance en tus resultados. En ese momento tus emociones positivas están hasta arriba. Tienes a tu favor toda la posibilidad de tener éxito en lo que realices.

Evalúa tu progreso diario

No se trata de autoengañarte pensando que has logrado más de lo que en realidad hiciste. Pero sí toma nota al final del día de todo lo que has alcanzado. Esto te va a ayudar a enfocarte en tu progreso y va a despertar mucho más tu motivación.

No te abrumes por lo que te falta por terminar. Eso no te permite ver el progreso que ya llevas. Escribe al menos tres cosas buenas que hayan sucedido en el día. Quédate pensando en ellas en vez de reprocharte por lo que no alcanzaste a hacer.

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Reconoce el valor de los pequeños avances

Primero, define tu noción de progreso. No es sinónimo de un avance enorme. Deja de enfocarte en lo lejos que estás de alcanzar una meta. Presta atención a los pasos que ya llevas en esa dirección. No importa lo pequeños que sean.

Hay días en los que te sientes frustrado. Sin embargo, lograste hacer más de lo que piensas. Sólo que no te has fijado.

Intenta hacer este ejercicio al final de tu día de trabajo. Pregúntate, ¿qué problema resolví? Los pasos pequeños hacia un objetivo son mucho mejores que no hacer nada para acercarte. La suma de todos ellos se va a convertir en un progreso gigante.

Recibe comentarios sobre tu rendimiento

La rendición de cuentas es un factor importante para sentirte motivado en tu ambiente de trabajo. Pero no necesitas esperar a que venga un superior a realizar la revisión anual de tu desempeño. Si eres emprendedor, esto ni siquiera es una posibilidad.

Puedes reunirte mensualmente con tu equipo de trabajo para darse mutuamente retroalimentación. Conversen sobre las metas que se propusieron al inicio de mes y reporten sus avances.

Puedes identificar en estas reuniones si necesitas refuerzos en alguna tarea. Recuerda que no es tanto lo que hagas, sino lo que sientes que has hecho, lo que impulsa tu motivación.

Transforma lo cotidiano en un nuevo desafío

La motivación se apaga cuando sientes que estás corriendo en círculos. Haces la misma tarea todos los días. Esto ocurre aún más si eres especialista en algo, y lo haces tan bien que te piden que lo repitas una y otra vez.

Depende de ti convertir lo tedioso en algo nuevo e interesante. Intenta cambiar las circunstancias para realizarlo. Por ejemplo, puedes desafiarte para terminarlo en el menor tiempo posible.

Pregúntate “¿por qué?” en vez de “¿cómo?”

Tu trabajo tiene efectos positivos en la vida de alguien más. Esta idea despierta un sentido de propósito. Enfócate en el motivo por el cual estás realizando cierta tarea.

En vez de batallar para definir cómo vas a hacer las cosas, pregúntate en primer lugar por qué las estás realizando. Vas a hacerlo con más entusiasmo y habrá mejores resultados.

Si te cuesta trabajo responder al porqué continuamente, cuidado. Puede ser una alerta que indique que deberías explorar otras opciones laborales.

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