6 formas en la que los exitosos practican el mindfulness

Hay algo común y poderoso entre quienes enfrentan los desafíos de forma inteligente y hasta con cierta gracia: el mindfulness o la meditación. Sí, así lo revelan un grueso de estudios que, entre otras cosas, sostienen que quienes la practican pueden sortear con mayor facilidad los distintos obstáculos en su camino al éxito.

Una vez dicho esto, aclaremos esto de una vez: la meditación va más allá de cerrar los ojos y sentarse en posición de loto.

¿Qué es realmente esto del mindfulness?

Según el Hospital Mayo Clinic es “el acto de ser intensamente consciente de lo que estás sintiendo en todo momento, sin interpretación ni juicio”. Y aunque en muchas traducciones del término se le asocia con la meditación, en realidad consiste en un par de técnicas que toman principios de esta práctica, para asumir mejor los retos diarios.

Si bien es cierto que hay numerosos estudios que apoyan el mindfulness, también hay otras investigaciones que recomiendan que,  al igual que con el deporte, esta sea asumida con responsabilidad y criterio.

Aquí una serie de hábitos que, el 80 % de las personas exitosas practican, y que de alguna forma cumplen con los fundamentos del mindfulness:

No se enfrascan con sus emociones

Las personas que lidian mejor con el estrés y muestran mayor productividad no suelen engancharse con emociones desagradables, no las racionalizan. Simplemente las reconocen, las etiquetan y buscan alternativas que le ayuden a transitar de esa emoción a un estado más sereno. De esta forma pueden actuar ante situaciones de estrés de manera más calmada y asertiva.

Ponen atención a sus pensamientos repetitivos

Se estima que, en promedio, una persona tiene alrededor de 60 a 70 mil pensamientos diarios y de ellos el 98 % son básicamente los mismos. Una práctica saludable entre muchos de los exitosos es quitarle a esos pensamientos repetitivos, que por lo general también son irracionales y exagerados, su poder con una conversación interna que no los niega ni los minimiza, pero que les recuerda a sí mismos que, como cualquier otra persona, están en un proceso en vías de mejorar.

Dejan atrás la perfección

Una vez más: la perfección nada tiene que ver con la excelencia y mucho que ver con el miedo. Las personas que practican una plena atención de sí mismos, abrazan la imperfección y la aceptan como parte no solo de ellos, sino también de su equipo. Recuerda: el perfeccionismo mata la felicidad.

Conocen sus límites

Conocer tus limites emocionales, mentales y físicos es vital para llevar una vida realmente exitosa. Las personas que  logran un balance en su vida profesional y personal saben identificar las señales de alertas antes de que sea muy tarde y reponen su depósito de energía antes que este se agote por completo.

Administran bien su energía

En promedio, una persona puede tomar alrededor de 35 mil decisiones por día, y estas van desde las más simples, como la elección del vestuario, hasta las más desafiantes cómo dirigir una nueva campaña en su empresa. Saber cuáles de ellas merecen más o menos energía es imprescindible para evitar el desgaste.

Son curiosos

Las personas exitosas se caracterizan por ser empáticos y muy buenos oyentes. Suelen hacer preguntas abiertas a su equipo de trabajo para así fomentar una vulnerabilidad sana, confianza y seguridad psicológica. Esto a su vez les ayuda a ellos practicar la autoreflexión e identificar motivos para ser agradecidos con sus propios procesos personales.

 

Como ves, son prácticas que pueden ser sencillas de aplicar y que mantendrán tu tanque de energía vital hasta el tope. ¿Te animas a ponerlas en marcha?

 

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

 

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