6 conductas que puedes aprender de los animales

El ser humano ha evolucionado y eso a veces le hace pensar que ya aprendió todo, incluso en el tema de las conductas.

Somos dueños del razonamiento y nos creemos reyes del bosque.

Pero la verdad es que aún falta mucho por aprender, crecer y avanzar.

Sobre todo porque esa idea que tenemos de sentirnos seres supremos, nos ha estancado.

En consecuencia, tenemos la realidad tergiversada.

Si te paras a respirar un momento, con tranquilidad, en el medio del ajetreo de tu vida, podrías notar cosas sorprendentes.

Por ejemplo, el comportamiento de los animales.

¿Qué conductas puedo aprender de los animales?

Tómate un momento para observar a tu mascota y analizarla.

Tiene comportamientos especiales que en la mayoría de los casos pasan desapercibidos.

Es hora de tomarlos en cuenta. Presta atención a las razones.

1. La lealtad de los perros

Si tienes un perro en casa sabrás que convives con un compañero.

Ese movimiento de la cola y sus brincos de bienvenida, pueden ser la mejor noticia de tu día.

Los perros son leales a su amo, lo siguen, cuidan, reciben y acompañan en las buenas y en las malas.

Quizás sea un comportamiento de provecho para muchos de nosotros.

Cada día son más los matrimonios que fracasan y las amistades que se pierden por falta de lealtad.

Toca aprender de estos compañeros fieles los perros.

2. La automotivación de las vacas

¿A veces no sientes que caminas en modo automático sin notar tus pequeños logros diarios?.

Ese negocio que cerraste, una habilidad que adquiriste, aquella etapa superada.

Sueles pasarlo por alto, sin detenerte a decirte: ¡Bien hecho!, ¡sigue así!.

Científicos afirman que las vacas se emocionan después de lograr algo que les había costado mucho trabajo.

Su ritmo cardíaco acelera y empiezan a moverse más rápidamente, como si dijeran ¡Bien por mi!.

Y eso que solo dan leche y comen pasto. Imagina si hicieran las maravillosas creaciones de los seres humanos.

Date el permiso de ser como las vacas y alégrate cada vez que consigas algo.

Marcarás la diferencia.

3. El buen amigo delfín

Los delfines tienen un gran sentido de la amistad.

Cuando otro de su especie está debilitado trabajan por él y lo resguardan de peligros.

¿Cuántas veces has dado del fruto de tu trabajo y esfuerzo por un amigo que esté en dificultades?.

Seamos como el amigo el delfín, nuestra especie nos lo agradecerá.

Cómo moldear tus conductas

4. La bondad de los chimpancés

Los primates sienten compasión por algún compañero herido y permanecen junto a él mientras está convaleciente.

No son doctores, ni tienen los estudios para sanarlo, imagina si los tuvieran, todo lo que harían por sus compañeros.

Además pueden cuidar de una cría si la madre murió.

Sería bueno tomar de ellos ese ejemplo.

5. La perseverancia del salmón

Los salmones vuelven a casa, no importa a donde los lleve la corriente.

Hacen la difícil tarea de regresar a donde nacieron.

Pasando caídas de agua complicadas y exponiéndose a ser atrapados por depredadores.

A pesar de todo cumplen su destino. Aprender a nunca rendirnos es una buena lección.

6. La humildad de las hormigas

Las hormigas saben que en solitario tendrán dificultad para lograr sus objetivos.

Por ello siempre trabajan en grupo. Se mueven con inteligencia de enjambre.

¿Cuándo fue la última vez que delegaste?.

El hombre posee la inteligencia suficiente como para moldear sus conductas.

Partir de estos ejemplos es una buena manera de hacerlo.

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