5 preguntas que debes hacerte antes de cambiar tu rutina

Consejos para superarte vas a encontrar en todos lados. Uno muy común es que cambies tu rutina. Pero la rutina que lleva al éxito es diferente para cada persona. Antes de aplicar cambios drásticos en tus hábitos, pregúntate estas 5 cosas:

1.- ¿Cuál es mi objetivo?

Si no sabes por qué estás cambiando tu rutina, te vas a dar por vencido facilísimo. Cambiar hábitos requiere un enorme esfuerzo. Se trata de reeducar a tu cuerpo y a tu cerebro.

Para hacerlo menos pesado, plantéate claramente lo que quieres lograr con ese cambio. Tal vez tener más energía, ser más productivo o dejar de quedarte trabajando hasta tarde.

Con este objetivo en mente vas a tener mayor disposición para sujetarte a los cambios. Es muy tentador regresar a tu zona de confort. Convierte tu objetivo en tu motivación.

2.- ¿Qué no está funcionando en mi rutina actual?

Puedes escuchar o leer consejos que te digan lo que es mejor hacer. Pero no siempre tienen sustentos válidos. No necesitas imitar las rutinas matutinas de otros para tener éxito.

Son consejos, podrías intentar seguirlos y ver si te funcionan. Supongamos que descubres que tu momento menos productivo en el día es la mañana. No tiene sentido que cambies tu horario de trabajo para iniciar a las 7 a.m. si das mejores resultados a partir de las 9 a.m.

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3.- ¿Qué puedo hacer en vez de eso que quiero cambiar?

Aun los cambios pequeños en la rutina son difíciles de mantener. Especialmente pasa con los que exigen dejar de hacer algo.

En vez de abandonar un hábito, modifícalo. “Los mecanismos del cerebro que utilizas al crear hábitos no pueden aprender a ya no hacer algo”, dice el psicólogo y profesor de marketing Art Markman.

La solución está en introducir en tu rutina una acción positiva que reemplazará al hábito que quieres cambiar.

4.- ¿Qué tan comprometido estoy para hacer ese cambio?

Cuando comienzas el cambio de hábito, estás convencido de que no permitirás que nada interfiera para lograr tu objetivo. Seamos realistas. En cualquier momento algo se va a atravesar.

Ya sabes el porqué de tu decisión de cambio. Ahora, sé honesto en cuanto a tu nivel de compromiso con el cambio. Pregúntate si no tienes problema con lo que te estás “perdiendo”.

Digamos que quieres comenzar a hacer ejercicio después del trabajo. ¿Estás dispuesto a cambiar una hora viendo televisión por una hora en el gimnasio? O lo que quieres es comer más saludable. En algún momento te van a invitar a una reunión en la que no habrá muchas opciones para ti.

Estructura tu vida para hacer estos diferentes hábitos posibles. Así tendrás éxito en tu cambio de rutina.

5.- ¿Cuál es la mejor forma para mí de hacer este cambio?

Reconoce tu personalidad y tus objetivos. Con base en eso desarrolla tu estrategia. Cualquiera sea tu caso, aplica métodos para desarrollar autodisciplina.

Descubre cómo vas a lograr ese cambio, según tu perfil. Puedes considerar no hacerlo de forma radical. Establece metas diarias, pequeñas, que se vayan sumando.

Recuerda que la rutina que resulta útil para otra persona no necesariamente lo va a ser para ti. Recibe los consejos. Aplica los que te ayuden. Aprovecha todas tus cualidades.

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