5 hábitos para adaptarse a todo, según la inteligencia emocional

Enfrentarse al cambio y a la incertidumbre va a ser una realidad cualquiera sea tu ocupación. La inteligencia emocional es una clave para no quedar fuera del futuro del trabajo. Desarrolla estos hábitos y conductas para adaptarte a los cambios.

1.- Reconoce tu zona de confort

Es común que las personas corran a su zona de confort cuando se avecina el cambio. Es instinto. Pero a la larga podría convertirte en alguien rígido y sin tolerancia a la flexibilidad.

La inteligencia emocional no te hace inmune al deseo de reaccionar de esta manera. Te ayuda a reconocer cuando te ves tentado a quedarte en lo que ya conoces.

Conocer tus patrones de comportamiento y los factores emocionales que los despiertan te da ventaja para enfrentar cambios repentinos.

2.- Reconoce tus emociones negativas

Nadie se adapta al cambio y la incertidumbre ignorando cómo lo hacen sentir estas situaciones. Reconocer las emociones negativas es el primer paso para lidiar con ellas de manera exitosa.

El cambio te genera emociones totalmente opuestas: entusiasmo y ansiedad. No intentes suprimir ninguna. Evalúa si no se trata de una señal de alerta de tu intuición.

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3.- Toma en cuenta otras perspectivas

Tu forma de hacer las cosas es sólo una entre miles. No existe una manera correcta única. Necesitas comprender que tu punto de vista podría tener un margen de error inevitable.

Considera nuevas ideas, inclusive las que parecieran ser contrarias a las tuyas. En vez de tener fricciones con quien piensa distinto a ti, recibe las nuevas iniciativas. Crea un ambiente en el que puedan fluir todas las ideas con posibles soluciones.

4.- Lee más allá de lo verbal

La presión de grupo en situaciones tensas puede hacer que alguien no se sienta cómodo para expresar su opinión. Aprende a identificar estos casos y acércate a esa persona. Su aporte puede ser valiosísimo.

Haz un esfuerzo por conocer el lenguaje corporal de tu equipo de trabajo. Podrás identificar lo que cada uno siente, aunque no lo diga. Esto hará maximizar el apoyo de tus colegas y podrán juntos adaptarse a las nuevas circunstancias.

5.- No reacciones impulsivamente ante las dificultades

Estás en un mundo que cambia cada vez más rápido. Los imprevistos, las complicaciones y los fracasos son inevitables. La clave no es evadir esos obstáculos, sino manejarlos de manera eficaz.

Reacciona hasta que hayas podido tomarte el tiempo para pensar en lo que está sucediendo y decidir cuál es la mejor opción para salir adelante. A veces es mejor no hacer nada al momento que hacer inmediatamente algo que podría tener resultados desastrosos.

Cuando trabajas con un equipo, lo peor que puedes hacer es enfocarte en buscar culpables por algún problema. Concéntrate en las soluciones. Es un ejercicio de paciencia y un buen momento para aplicar tus habilidades para escuchar a otros y crear un grupo comprometido en enfrentar las adversidades.

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