4 riesgos de todo emprendedor (el cuarto te dejará sin aliento)

El que no arriesga no gana y el emprendedor lo sabe. De hecho, emprender es casi como lanzarse al abismo, no sabes qué te encontrarás en el camino.

Conozco personas quienes han decidido no seguir, por miedo a lo peligroso del descenso.

Pero el riesgo de perder está en todo, siempre existirá. Puedes perder hasta teniendo el dinero guardado en un banco, por diversas cirunstancias.

Por el contrario, la dicha de ganar también está oculta detrás de cada decisión.

Sin embargo, siempre será necesario que asumas el emprendimiento con los pies en la tierra.

Sabiendo que te puede ir muy mal, pero también la puedes pasar maravillosamente bien.

4 riesgos que todo emprendedor puede vivir

De los que te voy a nombrar se que éste es el que más te preocupa:

1. Perder tu dinero

Cuidar las finanzas es un pendiente que los emprendedores suelen descuidar.

Toman decisiones por pasión, no estudian el mercado ni hacen un análisis previo al invertir.

Así es más fácil perder dinero.

Por ello es importante que tomes precauciones. Estudia sobre finanzas, tributos e inversiones, controla tus gastos y aprende a cobrar.

Muchas veces el dinero que pierdas no saldrá directamente de tu bolsillo, pero sí del trabajo que le regalas a clientes por no cobrar lo que deberías.

Aunque perder activos es una posibilidad más que real, se trata de un riesgo que puedes minimizar.

2. Que tu emprendimiento no funcione

Este es muy duro, porque concibes tu idea casi con el mismo amor y cariño que un hijo.

Y tiene sentido, nació de las entrañas de tu mente, así que cuando te dicen “esto no me gusta” o no se vende tu producto, duele.

Pero es un riesgo que debes correr, porque de lo contrario nunca sabrás qué pasa si funciona.

¿Y si es la idea del millón de dólares?, ¿dejarás de intentarlo por miedo al rechazo?.

Si no te va bien, yo te recomiendo un plan B que sirva para solventar cualquier peligro.

¿Hiciste pruebas previas antes de lanzarte al ruedo?, no es lo mismo escalar la montaña sin herramientas que con la cuerda de seguridad.

Toma tus precauciones, pero en caso de ocurrir lo peor, no hay lugar para la calamidad, aprende de lo que te pasó e intenta otra vez cuando estés listo para ello.

3. Expectativa vs. realidad

Ahora bien no sé qué puede ser más grave, que tu idea no funcione o que sí lo haga y no sea lo que esperabas.

No es de sorprender que 75% de los emprendimientos no lleguen a los 2 años de vida.

Es difícil continuar cuando te das cuenta que a pesar de que las metas de tu negocio se están cumpliendo, no te sientes a gusto con lo que logras.

Pero igual, no te asustes ni caigas en la trampa. El mejor negocio es el que tiene la capacidad de transformarse de acuerdo a las circunstancias.

A veces toca cambiar de rubro, socio, colaboradores, proveedores, pero si no te gusta hay que ajustar.

4. Que se roben tus ideas

Este es un punto realmente escalofriante.

Existen partes muy oscuras en el mundo del emprendimiento y esto es más común de lo que crees.

A veces pueden ser cosas sencillas como alguna imagen, metodología de negocio o estrategia de venta.

En muchas oportunidades pueden llegar hasta quitarte toda la esencia de tu negocio.

También es un riesgo que vale la pena correr, trata siempre de diferenciarte y tener en claro tu propuesta de valor.

¿Qué haces tú que no hace el resto?. Vale la pena regalarle tu magia al mundo.

Si te copian agradece que inspiraste a alguien y sigue adelante.

Después de eso, lo mejor está por venir.

Recuerda que en este camino siempre existirán riesgos inevitables.

No es lo mismo caminar por el borde que lanzarse directo al precipicio.

Piensa bien tus acciones y trata de estar prevenido. Te darás cuenta de la diferencia.

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