4 reglas que todo emprendedor debe romper

Para ser emprendedor, de entrada, debes ser un subversivo. Un rebelde sin con causa, alguien que ame romper paradigmas. Si no lo eres, es probable que al primer problema desistas. Aquí cuatro reglas que estos emprendedores mandaron a la mierda y fue lo mejor que pudieron hacer:

1. La educación tradicional es el camino

¡Error! La educación tradicional es solo uno de los caminos. Sí, hay muy buenos emprendedores que tuvieron una educación tradicional (escuela, universidad), pero hay muchísimos otros que no. La garantía no está en el título, está en la capacidad que tienes para aplicar tus habilidades y conocimientos en la construcción de un proyecto. Anteriormente era vital para las empresas que tuvieras una formación académica tradicional, pero ahora para formar una startup necesitas algo más que ver un manojo de asignaturas, necesitas práctica.

El emprendimiento es como nadar. Puedes ir a la escuela y aprender a analizar, medir y mejorar tus habilidades de natación. Sin embargo, para realmente aprender a nadar, debes ingresar a la piscina. – Mark Bloom, presidente de NetWorth Realty, empresa clasificada por Glassdoor como uno de los “Mejores lugares para trabajar” durante dos años consecutivos.

2. Trabaja duro y hazlo rápido

Aquí hay dos ideas que romper, o al menos, moderar. Una es de la vieja escuela: trabaja y trabaja duro. La otra es mucho más nueva: hazlo rápido y hazlo ya.  Ambas pueden ser muy peligrosas al momento de emprender. Sí, si quieres emprender te tocará trabajar y mucho, pero más allá de “trabajar duro”, debes hacerlo de forma inteligente. Hay personas que pasan muchos años de su vida esforzándose de manera asombrosa, pero no logran nada. Lo importante es saber cómo hacerlo.

Por otra parte, hoy estamos en una sociedad que demanda rapidez; soluciones y respuestas microondas. Una sociedad que sobrevalora el estar ocupados y nos dice: hazlo rápido para que puedas ocuparte en otra cosa. Lo cierto es que esto puede ser sumamente peligroso, porque es desgastante y muchas veces deja por fuera lo que sí es importante.

Por lo tanto, vaya a los juegos de béisbol de su hijo, vea los recitales de baile de su hija, esté allí cuando su cónyuge pueda usar su apoyo en un evento monumental. Esas deberían ser las cosas de las que alardear en las redes sociales. – Kenny Rueter, CEO y cofundador de Kajabi.

3. Tener el conocimiento y experiencia adecuada

Pasa, y con más frecuencia de la que te imaginas, que muchos de los grandes emprendimientos empezaron con alguien que no tenía ni la más mínima idea de lo que estaba haciendo, al menos, de forma técnica. Sí, muchos de los casos de éxitos empezaron con alguien que, aunque no tenía la preparación académica o la experiencia en el área, decidió empezar y lo logró. Un ejemplo es Melanie Perkins, cofundadora y CEO de Canva, una de las aplicaciones gratuitas de diseño gráfico más innovadora en la web. Ella y su socio solo sabían que había una necesidad y empezaron.

Cuando tuve la idea de Canva, de construir el producto, ni siquiera había una posibilidad remota de lograrlo. Mi cofundador, Cliff Obrecht, y yo éramos estudiantes universitarios. No teníamos dinero, no teníamos experiencia en ingeniería o negocios. Ni siquiera sabíamos qué era una startup y mucho menos conocíamos a alguien que fuera parte de una. Solo teníamos un problema que queríamos resolver y una cantidad absurda de determinación. El punto es que no necesitas el “conocimiento adecuado” o experiencia para tener éxito en los negocios. Solo necesitas comenzar. Después de todo, es mucho más fácil pensar fuera de la caja cuando ni siquiera sabes que existe la caja. – Melanie Perkins, cofundadora y CEO de Canva.

4. Una vida equilibrada

Aclaro: este punto no contradice el punto tres, pero sí te acerca a una postura más realista. El filósofo Alain de Botton dijo una vez: “No existe el equilibrio entre el trabajo y la vida. Todo por lo que valga la pena luchar desequilibra tu vida”.  Lo que tanto anhelas emprender, ya sea una empresa, un movimiento social, un viaje y hasta una vida en pareja requiere tiempo y esfuerzo. Tiempo en el que no estarás disponible para otras cosas. Lo importante es tener claro el propósito.

Cuando era más joven, luché valientemente para mantener mi vida en perfecto equilibrio, pero siempre quedé corto. Si estaba en casa o en el trabajo, estaba sacrificando algo. Tenía miedo de ir a cualquier extremo. Este miedo debilitó mi presencia en ambas áreas; estaba tibio.

En lugar de luchar por el “equilibrio entre el trabajo y la vida”, aprendí a centrarme en otras dos palabras: propósito y armonía. Propósito significa definir sus prioridades y lo que es realmente importante para usted. La armonía tiene que ver con el acuerdo, la sinergia y la congruencia, tomar diferentes notas y ritmos y ponerlos de acuerdo. ¿Cómo puedes hacer de tu vida una obra maestra? – Tom Shieh, CEO de Crimcheck; Conéctate con Tom en Facebook

¿Y tú eres lo suficiente subversivo como para romper estas reglas?

 

¡Nos vemos en la cima!

 

Tu amigo y mentor,

Jürgen Klarić.

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