3 trucos para vencer el aburrimiento en el trabajo

Tarde o temprano llega el punto en el que te aburre lo que empezaste con mucho entusiasmo. No se trata de las tareas que realizas, sino de cuándo las haces. Simplemente se trata de cómo administras tu tiempo.

 

Identifica tus horas más productivas

Conoce en qué momento del día rindes mejor. No acumules ahí todas las tareas aburridas. Te hará perder tus mejores horas. Y después ya vas a llegar muy irritado a realizar los pendientes que en verdad querías hacer.

Si tienes un jefe y la opción está abierta, solicítale un horario más flexible. Tu solicitud debe estar basada en las horas que consideras que eres más productivo y que darás mejores resultados. No lo hagas para evadir las horas en las que ya te sientes cansado o aburrido.

Puedes proponer que sea sólo un día a la semana para que puedan comparar tus resultados, como prueba. Podrías entrar y salir más temprano, o más tarde. Depende de si trabajas mejor al inicio o al final del día.

Si no hay opción de negociar este cambio, acomoda las tareas más tediosas para cuando tus niveles de energía van disminuyendo. Muchas veces te aburren porque exigen lo mínimo de ti, no representan un desafío del que puedes aprender.

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Deja hacer las tareas aburridas todas juntas

Haz una lista de todas tus responsabilidades y anota el tiempo que te toma hacerlas. Ahora, acomódalas según tu nivel de interés en ellas. Si las negativas son más que las positivas, es una señal de que algo tiene que cambiar ahí.

Si puedes delegar algunas de las tareas en las que tienes poco interés, hazlo. Otra opción es planificar tu día intercalando las tareas aburridas con las que te entusiasman más. Mientras haces una tarea aburrida, pensar que en cuanto la termines podrás hacer algo que disfrutas te va a animar.

Busca oportunidades y conviértelas en tuyas

Hacer tu trabajo más interesante es tu responsabilidad. Sólo tuya. En todo equipo de trabajo habrá un proyecto o una tarea que les permita aprender y crecer. Si lo asignan a alguno de tus colegas, acércate a él.

Pregúntale qué hizo para obtenerlo. Proponte como meta que te lo asignen a ti la próxima vez. Inclusive podrías preguntar a tu jefe qué cambios necesitarías hacer en tu esquema de trabajo para alcanzarlo.

Otra opción es tomar la iniciativa y proponer esas tareas que preferirías hacer. No sabrás si ahí está tu oportunidad para deshacerte de las tareas aburridas hasta que lo intentes. Tu día de trabajo podría convertirse en una experiencia menos tediosa.

Si te sigue costando trabajo sentirte motivado en tu trabajo, busca fuera de él algo que te mueva. Proponte cualquier otro objetivo que no se relacione con lo que haces dentro de la oficina. Por ejemplo, busca un pasatiempo que puedas realizar tan pronto como salgas de trabajar.

Crea tu gratificación. Trabajarás con más entusiasmo y disposición si sabes que tu esfuerzo te llevará a algo mejor después.

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