3 errores comunes al negociar tu salario

¿Te ha pasado que se te va el sueño pensando que podrías ganar más por lo que haces? Olivia Jaras, coach de mujeres empresarias, ha identificado cuáles son. Pero estos consejos no son exclusivamente para ellas. Acá te los dejo para que la próxima vez que tengas que hablar sobre salario, no te quedes con remordimientos:

1.- No conocer lo que vales

Antes de negociar un salario o el pago por un servicio, asegúrate de conocer tu valor en el mercado actual. Si no llegas con esta información clara ante tu empleador o cliente, estás en peligro de aceptar un pago menor al que mereces.

Cuando te des cuenta de que estás muy por debajo de lo que gana tu competencia, será demasiado tarde. Este pensamiento sólo te va a abrumar, reprochándote que “pudiste haber hecho un trato diferente”.

Ve preparado a la negociación. El tiempo que dediques a investigar sobre el valor de tu trabajo en el mercado es una inversión. Y los resultados se van a reflejar desde el primer cobro que hagas.

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2.- Negociar desde las emociones, no desde la razón

La mujer interpreta el mundo desde las emociones. Es natural y es un factor muy valioso en las relaciones humanas. Pero son más propensas a basar sus argumentos en ellas. Cuando se trata de negociar, te aconsejo evitar que las emociones sean la fuente de tus motivos.

Respáldate con argumentos racionales. Así te asegurarás de que tu empleador o cliente y tú hayan entendido lo mismo. Pregúntate cómo vas a generar un impacto positivo en sus resultados. Justifica tu pago con base en lo que tú les garantizas. No en tus necesidades personales.

3.- No saber negociar

Un buen negociador obtiene lo que desea. La comunicación no sólo es verbal. También la no verbal es parte de tu discurso y genera respuestas de tu interlocutor. No te inhibas. Si te muestras incómodo al pedir un aumento, tú solo te estás cerrando la puerta.

Asegúrate de conocer bien lo que el mercado ofrece a personas con tu perfil, tu experiencia y tus habilidades. No menosprecies toda la inversión que has hecho en tu preparación profesional. Es más fácil asumir un rol pasivo y aceptar lo que nos ofrecen. Pero así no vas a lograr crecer.

Corrige estos tres errores y no vuelvas a preocuparte por estar ganando menos de lo que vales.

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